Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) tenía poco más de diez años de vida cuando encargó al ninotarie Josep Cardona, conocido como Nona, la construcción de dos gigantes. Así nacieron en el año 1986 en Mataró la pareja de masovers que formaban la Ciseta y el Cebrià, ella de 3,60 metros, sostenía un gran cesto, y él de 3,80, llevaba las herramientas del campo. Los Gegants de Convergència del Maresme nacieron en el momento de máxima proyección de una CDC que, en coalición con Unió, encadenaba mayorías absolutas en el Parlament de Catalunya, y su función era participar en mítines y fiestas organizados por el partido en la comarca.
Incluso protagonizaron algunas salidas fuera del Estado, en París, Ginebra, Zúrich y Salzburgo. Pero a la hora de la verdad, las citas festivas de la formación eran limitadas y las salidas de los gigantes, escasas, lo cual provocó que su destino fuera mayoritariamente vivir almacenados en la sede del partido en Mataró.
Colla de les Cinc Sénies
Un cambio de sede de la formación dejó las figuras sin espacio y un militante del partido les encontró lugar en la escuela de Les Aigües. Así lo documenta la web de los Gegants de Mataró, donde se explica que los gigantes se fueron deteriorando hasta que en el año 2007 surgió una iniciativa para recuperar las figuras y fueron trasladadas a una masía de la zona agrícola de les Cinc Sénies, donde recibieron una primera puesta a punto.
No sería, sin embargo, hasta el 2017, cuando se emprendió la restauración con todos los detalles, que les permitió participar en 2018 en una muestra de gigantes de Mataró, y en 2019 en su primer pasacalles. En este proceso se reconvirtieron, por un malentendido, y su trabajo ya no se centraba en el campo sino en el mar. Equipados con redes de pescadores, su nombre pasó a ser Carme y Llorenç.
Recuperación
No obstante, la Colla de les Cinc Sénies, actual responsable de la pareja, ha recuperado la memoria de las figuras, su historia y sus nombres originales, justo cuando el partido que los hizo nacer conmemora el décimo aniversario de su desaparición.
Este trabajo recibió este viernes el reconocimiento del president Jordi Pujol, que ha visitado la colla para agradecerles el trabajo y su compromiso con la cultura catalana y se ha reencontrado con los gigantes de Convergència. Se trata de una colla muy joven, cuyo líder, Edgar, tiene 17 años, hecho que fue especialmente subrayado por el veterano político, de 96. Pujol celebró que Cebrià y Ciseta ya bailan en las plazas de Catalunya. "Así debe ser. Hace demasiado tiempo que estaban en un almacén", subrayó.
Comida con alcaldes
El president visitó a los gigantes acompañado del alcalde de Cabrera, Óscar Fernández, y después de participar en una comida organizada por Junts del Maresme con motivo de San Cristóbal, patrón de Premià de Mar, y donde participaron alcaldes, concejales y candidatos de la comarca.