El rey emérito, Juan Carlos I, ha asegurado que “las cosas no tienen que ser fáciles” para su hijo y actual rey, Felipe VI, “con el Gobierno actual” que lidera el socialista Pedro Sánchez, en una entrevista que concedió al medio francés Le Figaro la semana pasada, cuando estuvo en París para recoger un premio para sus memorias. “En este momento, con el Gobierno actual, las cosas tienen que ser muy difíciles para mi hijo”, dice el rey emérito en la entrevista, que se hizo en el bar del hotel Plaza, uno de los más lujosos de la capital francesa y donde se alojó durante su estancia. En el breve encuentro con la periodista del rotativo francés, el rey emérito aprovecha para defender la institución de la monarquía española, a pesar de que reconoce que “es criticada por algunos países”. “Pienso que es buena para el pueblo”, dice el monarca emérito, y lo justifica con que “aporta estabilidad”, ya que “no se cambia de rey o de reina cada cuatro años”. Juan Carlos de Borbón también asevera que la monarquía representa, “sobre todo, la unidad del país. El rey está por encima de los partidos políticos, lo cual significa que puede reinar junto con cualquier partido”, subraya, y añade que “actualmente hay 11 monarquías en Europa, lo que quiere decir algo”. 

Juan Carlos reconoce en la entrevista que “los tiempos cambian y España ha cambiado” y se pregunta “¿en qué dirección?”, aunque no responde a la pregunta. En este sentido, considera que la figura del monarca ha perdido el peso que tenía cuando él era rey. Recuerda que durante su reinado, que duró desde la muerte del dictador Francisco Franco en 1975 hasta su abdicación en el año 2014, “todas las semanas tenía cita con el presidente del gobierno español”, pero que estos encuentros “ahora son menos frecuentes”. Añade, también, que entonces el rey emérito iba siempre acompañado del ministro de Exteriores en sus viajes oficiales, una cosa que ya, según declara, no pasa con su hijo en el trono. A Felipe VI también le pide que la heredera al trono, Leonor, nieta de Juan Carlos, “debería estar más en primera línea” porque “da una muy buena imagen de la monarquía”.

“Devolví la libertad a los españoles”

El emérito señala que “aunque ya no soy rey, tengo que tener cuidado con lo que digo, con la más mínima palabra”, manifiesta, y asegura que toda su vida “ha sido dictada por las exigencias de España y el trono”, sin mencionar los escándalos que lo llevaron hasta el punto de tener que abdicar para intentar salvar la imagen de la monarquía española. De hecho, se lamenta no haber podido disfrutar de la libertad que dio a los españoles cuando se reinstauró la monarquía después de la muerte de Franco. “Devolví la libertad a los españoles al instaurar la democracia, pero nunca me pude beneficiar yo de ella”, se lamenta. Entre otros temas tratados en la conversación, Juan Carlos tampoco duda en defender la caza y las corridas de toros, después de haber asistido la semana pasada a la corrida inaugural de la temporada en la Maestranza de Sevilla, donde recibió una ovación por parte de los asistentes. “La corrida es como la caza, ahora quieren prohibirla”, asegura; “sin embargo, es una fiesta nacional”, añade a modo de defensa. Sobre la ovación en Sevilla, reconoce que le hizo sentir bien y que demuestra, a su parecer, que “los españoles reconocen qué es la monarquía y qué representa la institución”.