Jésica Rodríguez, la jovencísima expareja de José Luis Ábalos, ha reconocido este martes en el Tribunal Supremo durante el juicio del caso Mascarillas que cobraba sin trabajar en los puestos que José Luis Ábalos le había conseguido; en Ineco y en Tragsatec. Y ha asegurado que el exministro era plenamente consciente de su absentismo laboral. Durante su declaración como testigo, ha afirmado que no ha trabajado nunca como prostituta, sino como “chica de imagen” en el pasado y como dentista en la actualidad. También ha hablado sobre la relación sentimental entre ambos, ha dicho que se conocieron en un piso en la calle Atocha de Madrid, que la relación no salió adelante porque el exsecretario de Organización del PSOE no quería divorciarse durante su etapa en la primera línea política, y ha aseverado que desconocía el origen del dinero de la trama: “Soy una inoportuna haciendo preguntas”. 

Durante su comparecencia ante el tribunal que juzga parte del caso Koldo, Jésica ha asegurado que su relación sentimental con Ábalos terminó porque él le manifestó que nunca se divorciaría mientras ejerciera como ministro. Del mismo modo, ha opinado que el exsecretario de Organización del PSOE le siguió regalando cosas porque se arrepentía de haber cortado con ella y haber apostado por su relación matrimonial. “La historia que vivimos él y yo solo la conocemos él y yo, y él se siente culpable por haberme hecho cambiar de estilo de vida y no haber cumplido las promesas; se sintió en deuda”, ha manifestado.

Jésica relata algunas conversaciones íntimas con Ábalos

También ha hablado sobre conversaciones íntimas con Ábalos, en las cuales el entonces hombre de máxima confianza del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, le admitía que tenía una relación tóxica con su esposa. Según Jésica, el exministro le relataba conflictos con su mujer en los que ella “le tiraba objetos por la cabeza”. 

Preguntada por la defensa de José Luis Ábalos sobre si Jésica tenía conocimiento del origen del dinero que pagaba los regalos que le hacía Ábalos (un piso en la torre más alta del centro de Madrid, la compra de iPhones nuevos o una matrícula universitaroa), ella ha contestado que no. “Siempre he sido una inoportuna haciendo preguntas”, ha señalado.

La defensa de Ábalos cambia de estrategia e intenta señalar a Jésica como prostituta

Uno de los momentos más tensos ha sido cuando el abogado de Ábalos le ha preguntado, literalmente, si nunca se ha dedicado a la prostitución. El exministro ha defendido siempre que esto no es así, pero ahora su defensa ha cambiado de estrategia. Ella ha respondido que actualmente está colegiada como dentista y que trabaja en este oficio. Pero el abogado lo ha presionado recordando que él se refería al pasado. Ella ha afirmado que, entonces, trabajaba como chica de imagen, pero que nunca cobró dinero a cambio de sexo, como sí que ha insinuado el letrado.