El informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional destapa mensajes entre los investigados en el caso Plus Ultra en el que se jactan de sus influencias incluso para "parar" el proceso judicial en su contra. Según los informes de esta unidad, el ex jefe de la compañía aérea, el venezolano Rodolfo Reyes, empezó a dar instrucciones para enterrar las actuaciones judiciales que se dirigían desde el juzgado de instrucción madrileño que abrió el caso en el año 2021. El 29 de abril de 2021, Reyes ordenó a sus colaboradores que se debían "cortar" las pesquisas judiciales y que se debía recurrir, en última instancia, al amigo y pagador de Zapatero, Julio Martínez Martínez, tal como revela en exclusiva una información de El Mundo. Los investigados por la causa indican que "la instrucción es muy importante" y que se debía "hablar" de forma inmediata con Julio Martínez Sola, presidente de la aerolínea, y montar una operación para desmontarla porque "la fiscal jefe es amiga".

Este diario ha tenido acceso a los informes de la unidad policial española, que detallan que Zapatero se situaba al frente de la supuesta organización criminal, todo "dirigiendo las acciones de la misma". Según indican sus escritos, el "principal beneficiario final de los fondos obtenidos por la red sería José Luis Rodríguez Zapatero y la sociedad Whatefav, administradoras y socias de la cual son sus hijas Alba y Laura Rodríguez Espinosa justificándose nuevamente el traspaso de fondos a partir de contactos que servirán como mera justificación documental". El juez instructor de la causa, ahora en la Audiencia Nacional, considera que Zapatero y su entorno se habrían embolsado hasta 2 millones de euros provenientes de las influencias del expresidente español y que se habrían justificado con contratos y facturas que servirían solo como pruebas documentales para los pagos, sin dar aquellos servicios facturados. 

La UDEF sitúa la existencia, según recoge El Mundo, de un "equipo" liderado por Zapatero que habría actuado como un nexo para influir entre el entramado financiero de las empresas y sus diversos clientes empresariales e institucionales. Julio Martínez, propietario de la consultora Análisis Relevante, de la cual Zapatero habría cobrado casi 500.000 euros, era uno de los principales encargados de articular los contactos de la organización y a quien se debería recurrir para la posible influencia de su trama de amistades, entre los que se encuentra Zapatero. Estos mensajes "refuerzan y complementan", según la policía española, "nuevos indicios del ejercicio de las influencias y de las irregularidades detectadas para obtener la ayuda de 53 millones" que el Gobierno concedió a Plus Ultra a través de un fondo para ayudar a empresas "estratégicas" durante la crisis de la covid-19.