Isabel Díaz Ayuso ha decidido explicar otra Isabel Díaz Ayuso. Y lo hará sin intermediarios, en primera persona y bajo un título que promete entrar allí donde habitualmente no llegan ni las ruedas de prensa ni los discursos políticos: Íntimo. El primer libro de la presidenta de la Comunidad de Madrid, como vende la editorial Planeta, saldrá a la venta el próximo 2 de diciembre y se presenta como un recorrido por su vida personal y política, desde la infancia hasta convertirse en la presidenta que hoy ocupa la Puerta del Sol. Una presidenta que precisamente ha convertido su propia personalidad en una parte inseparable de su proyecto político. Ayuso hace años que no vende solo política: vende también Ayuso, un personaje construido a base de confrontación, espontaneidad calculada y una vida personal que aparece a menudo como una extensión de su marca pública. El movimiento editorial tiene también una lectura evidente de imagen, en un momento en que la presidenta atraviesa una de las peores crisis políticas a causa de la controvertida compra por parte de la Comunidad de Madrid del ático de Chamberí, que ha derivado en denuncias ante el Tribunal de Cuentas y en una investigación judicial todavía abierta.
Después de años construyendo un personaje político basado en la confrontación, los eslóganes y una exposición pública muy calculada, Ayuso abre ahora la puerta a una versión más personal: familia, juventud, estudios, amores, aficiones, episodios dolorosos y los nombres que la han acompañado en su trayectoria tanto política como personal. Una Ayuso menos de "Comunismo o libertad" y más de fotografías familiares, recuerdos de infancia y confesiones. O, al menos, esta es la promesa. La portada ya es toda una declaración de intenciones. En lugar de la presidenta desafiante que mira de cara a la cámara, Íntimo recupera una Ayuso jovencísima, fotografiada en sepia, con el pelo al natural, la cabeza gacha y la mirada clavada en el suelo. Una imagen deliberadamente nostálgica y vulnerable que parece querer borrar, al menos durante unas páginas, a la dirigente de la confrontación permanente para presentar a la chica que había antes del personaje político.
La paradoja es que este ejercicio de humanización llega en uno de los momentos más delicados de su trayectoria política. Después de un debut electoral discreto en 2019, cuando el PP quedó segundo, la madrileña se convirtió en una auténtica máquina electoral: arrasó en 2021 con 65 escaños y culminó el ascenso en 2023 con la mayoría absoluta. Ahora, sin embargo, aquella imagen de dirigente casi inexpugnable se ha agrietado con la crisis del ático de Chamberí, una operación de 6,3 millones de euros que ha puesto su gobierno bajo escrutinio político, judicial y del Tribunal de Cuentas. Es justo en este momento cuando Ayuso decide mostrarse vulnerable, mirar atrás y explicar quién hay, según ella, detrás del personaje.
Un verano de fuego, mudanza y recuerdos de infancia
La misma presidenta explica que escribió buena parte del libro durante los meses de julio y agosto, aprovechando una mudanza y el regreso a los escenarios de su infancia. "En estos meses de julio y agosto he repasado mi vida al completo", explica. "Me han ayudado la mudanza y el regreso a los escenarios más significativos de mi vida. El barrio de mi abuela y la sierra oeste de Madrid, mi valle y la montaña de mi pueblo. Lugares que, mientras escribía, veía cómo se perdían arrasados por el fuego".
No fue, precisamente, un verano tranquilo políticamente. Mientras Ayuso reconstruía sus recuerdos, su gobierno intentaba apagar también otro incendio: la polémica compra, a través de la empresa pública Planifica Madrid, de un ático de lujo de 485 metros cuadrados en Chamberí por 6,3 millones de euros, con una terraza de unos 200 metros. El inmueble debía servir inicialmente para usos vinculados a Presidencia durante las obras en la Puerta del Sol, pero la revelación de la operación provocó una fuerte controversia y el Ejecutivo madrileño acabó anunciando su venta. La coincidencia tiene cierta ironía: mientras la presidenta escribía un libro destinado a mostrar los rincones más personales de su vida, otro tipo de ático ocupaba titulares y obligaba a su gobierno a dar explicaciones públicas. La crisis, de hecho, no se cerró con el verano. La subasta posterior quedó desierta y la operación ha continuado bajo escrutinio político y ante el Tribunal de Cuentas.
Íntimo, sin embargo, mira mucho más atrás. El relato arranca en la infancia de Ayuso en Chamberí y en Sotillo de la Adrada y pasa por los estudios, la juventud y su entrada en política hasta llegar a la presidencia madrileña. También tendrán un papel destacado las campañas que han ayudado a construir el fenómeno Ayuso, entre ellas el ya casi fundacional "Comunismo o libertad", así como su antinacionalismo, la gestión durante la pandemia de covid y sus viajes.
Personajes y episodios delicados
El libro promete, además, una dosis importante de vida privada. Es una parte del relato que introduce una dimensión personal poco habitual en su exposición política y que la editorial presenta como uno de los elementos más íntimos de las memorias. Porque se anuncia que no evitará hablar de algunos de los protagonistas de su vida personal y política. Ayuso habla de sus grandes aficiones —la música, el deporte o la gastronomía— y aborda episodios mucho más delicados, como el aborto que sufrió. Aquí también está presente implícitamente la relación con quien es —o fue— su pareja, Alberto González Amador, investigado por fraude fiscal y otras presuntas irregularidades empresariales, convertido también en uno de los frentes judiciales que han complicado los últimos años políticos de Ayuso. Hasta este verano, Ayuso compartía vida y techo en Chamberí con González Amador. Pero la presidenta hizo las maletas en agosto y se instaló en Puerta de Hierro, mientras él ponía a la venta los dos pisos que habían compartido. Dos movimientos que han disparado las especulaciones sobre una posible separación, aunque no hay ninguna confirmación pública de ruptura.
Íntimo también puede adquirir interés político no solo por quien aparezca, sino también por quien no aparezca, por cómo Ayuso explique sus alianzas y rupturas y por la versión que ofrezca de los episodios que han marcado su carrera. La intención declarada es reconstruir las personas, las anécdotas y las experiencias que han configurado su ideario político.
Ayuso, que no hay que olvidar que es periodista de formación y presidenta de la Comunidad de Madrid desde 2019, ha construido una marca basada en el lenguaje directo, la confrontación con el gobierno español, la defensa de la "libertad" como idea central y una exposición personal muy superior a la de la mayoría de dirigentes autonómicos. La comunicación y la construcción de una identidad política ha sido precisamente una de sus principales armas, y ahora dispone de cientos de páginas para explicarse sin preguntas incómodas ni réplicas de la oposición. Quedará por ver si el libro descubre realmente una Isabel Díaz Ayuso desconocida o si Íntimo acaba siendo, sobre todo, la versión más personal, extensa y encuadernada del personaje que ella misma ha construido durante los últimos años.