El Informe autogovern 2025 que este martes ha presentado el president, Salvador Illa, denuncia que la inversión del Estado en Catalunya es "claramente insuficiente"; pero, además, advierte que es todavía más grave el elevado grado de incumplimiento en la ejecución de las inversiones previstas, que en numerosos ejercicios se sitúa por debajo del 50%. No se trata de un episodio puntual, sino de una constante que "se repite año tras año". Según este informe, en el año 2023, el porcentaje de ejecución de las inversiones presupuestadas en Catalunya se situó en el 44,6%, pero en ejercicios anteriores el porcentaje fue todavía más bajo, dado que en 2021 solo llegó al 35,6% y en 2018 se quedó en el 34,4%. Todo ello, aunque no lo recuerda el informe, con Pedro Sánchez en la Moncloa. "Esta dinámica contribuye a mantener déficits persistentes en infraestructuras clave, especialmente en el ámbito del transporte y la movilidad, con efectos directos en la competitividad económica, la cohesión territorial y el bienestar de la ciudadanía", advierte el informe en el capítulo dedicado a Hacienda pública, elaborado por la catedrática Núria Bosch.
Según este texto, incluido en el análisis del autogobierno elaborado por el Institut d'Estudis Autonòmics, la inversión del Estado en Catalunya viene marcada por unos "niveles reiteradamente insuficientes" si se comparan con el peso económico y demográfico del país. Además, tiene "consecuencias directas sobre la competitividad de la economía catalana, ya que limita la modernización de las infraestructuras estratégicas y dificulta el pleno desarrollo del tejido productivo". Esto impacta también en la capacidad de autogobierno y "obliga a gestionar servicios con recursos estructuralmente insuficientes", cosa que se ha hecho especialmente evidente en las infraestructuras ferroviarias, que sufren graves déficits a causa de años de falta de inversión.
La inversión presupuestada por el Estado en 2025 fue de 2.303 millones de euros, que equivale a un 17,2% de la inversión regionalizable prevista para el conjunto de España, cosa que resulta "claramente insuficiente", tanto teniendo en cuenta el peso de Catalunya en el conjunto de la economía estatal (el PIB catalán representa casi el 20%) y los déficits de inversión acumulados.
Lo más grave: falta de ejecución
Pero, además, alerta de que "el problema más grave" no radica solo en el bajo nivel de inversión presupuestada, sino sobre todo en la falta de ejecución de estos recursos. "Esta brecha persistente entre lo que se anuncia en los presupuestos y lo que finalmente se llega a materializar constituye uno de los principales déficits del sistema de inversión estatal en Catalunya", reprocha. Recuerda que estos datos se sitúan muy a menudo por debajo del 50%, lo que tacha de cifra "extraordinariamente baja". Con todo, el informe se ahorra comparar estos porcentajes con los del grado de ejecución de las inversiones en Madrid, que habitualmente supera el 100%, como ha denunciado reiteradamente Foment del Treball en sus informes.

"En definitiva, la combinación de unos niveles de inversión insuficientes y de una ejecución claramente deficiente contribuye a perpetuar el déficit de infraestructuras en Catalunya y refuerza la percepción de un trato inversor desigual, con efectos de largo alcance tanto sobre el desarrollo económico como sobre la capacidad de autogobierno del país", denuncia el texto, donde se subraya el impacto que esto tiene tanto en infraestructuras clave que afectan la competitividad económica de Catalunya, la cohesión territorial y el bienestar de la ciudadanía.
Ante esta situación, el informe alerta de que es imprescindible "no solo revisar los criterios de distribución territorial de la inversión pública estatal, sino también garantizar mecanismos efectivos de cumplimiento y ejecución que permitan corregir los desequilibrios acumulados y asegurar un desarrollo más justo, eficiente y coherente con el peso económico y las necesidades reales de Catalunya".