El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha aprovechado la derrota de los republicanos de Donald Trump en las elecciones de medio mandato de Estados Unidos para cargar contra Vox y Aliança Catalana en el Parlament. Durante la sesión de control de este miércoles, el jefe del ejecutivo ha celebrado los resultados electorales norteamericanos y los ha utilizado para lanzar varios dardos contra las dos formaciones, a las que ha vinculado políticamente con el presidente norteamericano. En el cara a cara con el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, Illa ha expresado el deseo de que él y Santiago Abascal no se marchen de España cuando sean derrotados electoralmente, como hizo Flávio Bolsonaro en Brasil. A la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, le ha recordado que ha recibido "malas noticias" de sus referentes en Estados Unidos e Israel.
"Tenemos buenas noticias. Primero llegaron desde Brasil y esta madrugada, desde Estados Unidos", ha celebrado Illa, que ha reivindicado la victoria de Lula da Silva ante la extrema derecha de Flávio Bolsonaro y los resultados de los demócratas contra los republicanos de Trump en las elecciones de medio mandato. Para el president, estos resultados demuestran que "la gente está por la paz, por la decencia, por el sentido común, por los servicios públicos y para que la gente encuentre unas instituciones que defiendan sus intereses y el bienestar de todos".
Illa ha aprovechado las intervenciones de Garriga y Orriols para trasladarles el mensaje electoral y reprocharles los referentes internacionales. En el caso de Vox, el president ha terminado su réplica con una alusión directa a Abascal y Bolsonaro. "Espero que usted no huya del país cuando Abascal pierda las elecciones como hizo Bolsonaro", ha espetado a Garriga, después de defender que el discurso del dirigente de Vox había sido derrotado en las urnas en Estados Unidos y en Brasil. La respuesta del dirigente ultra ha sido asegurar que ni él ni Abascal se marcharán de España. Garriga ha aprovechado para acusar a Illa de mentir y ha prometido que, si llegan al poder, recortarán todas las políticas de gasto que consideran superfluas. También ha situado las próximas elecciones españolas del 29 de noviembre como una oportunidad para cerrar el paso a los socialistas.
Orriols y los referentes internacionales
El presidente también ha dirigido sus reproches hacia Sílvia Orriols, a quien ha recordado los resultados electorales contrarios a sus referentes internacionales. En la réplica a la líder de Aliança Catalana, Illa ha mencionado las "malas noticias" que, según él, ha recibido de Estados Unidos y de Israel, en una alusión a los referentes políticos de la formación independentista. La intervención se ha producido después de que Orriols acusara al PSC de captar candidatos municipales de Aliança Catalana a cambio de prometer inversiones en sus municipios. La dirigente ha anunciado que trasladará los hechos a la Oficina Antifraude y ha aprovechado para preguntar al presidente por la situación de su exjefe de gabinete, Eduard Rivas, a raíz de las informaciones sobre un presunto desvío de fondos públicos.
Illa ha respondido con contundencia, calificando a Orriols de "demagoga, maleducada, ignorante y provocadora". También ha defendido que su Govern trata a todos los municipios por igual y ha negado que haya territorios favorecidos por motivos políticos. En relación con Rivas, ha defendido su honorabilidad y ha aprovechado para reprochar a la dirigente de Aliança Catalana la contratación de su hija en la policía local de Ripoll.
