Illa prevé "ruido intenso" en un curso político que "determinará la próxima década"

Salvador Illa estableció como tradición comenzar el curso político con un encierro del Govern para encarar los retos del Ejecutivo a partir del mes de septiembre. Este año, este encuentro del president con sus consellers tiene lugar en el Monasterio de les Avellanes, en Os de Balaguer. Allí, además de anunciar un pacto con las cuatro diputaciones del país por un protocolo conjunto para luchar contra los incendios, el president de la Generalitat ha hecho un análisis rápido de la actualidad y se ha referido al curso político que ahora comienza como clave, ya que se debe aprobar un elemento muy importante para el país como es el nuevo modelo de financiación. También ha citado la ejecución de los presupuestos para este año, aprobados ya en julio, o el acceso a la vivienda. Todo ello son retos que, según el president, "determinarán la próxima década". No será, ni mucho menos, un inicio tranquilo. Comenzará, por ejemplo, con más protestas de los docentes, descontentos con el Govern y la consellera Niubó. 

El próximo año, 2027, será un año electoral por partida doble. Habrá elecciones municipales en todo el país el 27 de mayo, con la gran incógnita de cuántos concejales y alcaldes conseguirá Aliança Catalana. Y también generales, todavía sin fecha y que, según todas las encuestas, pondrán punto final a nueve años de Gobierno de Pedro Sánchez. Ante este clima preelectoral, Illa ha augurado que será un curso político con un "ruido intenso" desde diferentes frentes. "Algunos querrán avivar la confrontación y no tendrán ningún escrúpulo para atacar Catalunya, estamos acostumbrados", ha indicado Illa, en referencia a los políticos de PP y Vox que han ido haciendo campaña constante, por ejemplo, contra el nuevo modo de financiación que todavía se debe aprobar. Con todo, también ha previsto que habrá quien querrá "debilitar el país y no sumará esfuerzos" para lograr los retos que se ha marcado. "El Govern irá a por faena, trabajando a pleno ritmo, ejerciendo nuestra responsabilidad", se ha comprometido. 

Illa habla de una crisis humanitaria 

Por otro lado, el president ha defendido que se necesitan fronteras "seguras" pero a la vez capacidad de acogida ante la "crisis humanitaria" en Ceuta. "Orden y valores son cosas complementarias, no contradictorias", ha insistido el president después de los momentos de tensión que se han vivido en la ciudad autónoma que bordea, casi un mes después de la entrada masiva de migrantes, el estallido social. También ha defendido que la integración "está funcionando" y ha criticado que algunos "utilicen el drama humanitario con corta mirada y en beneficio propio". "En Catalunya con las cuestiones que nos afectan a todos, como los incendios o Ceuta, actuaremos siempre con solidaridad, responsabilidad y rigor", resuelve el president de la Generalitat.