Este 25 de noviembre es, nuevamente, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Es una lacra que, según la ONU, afecta a 736 millones de mujeres en todo el mundo: casi una de cada tres ha sido víctima de violencia física o sexual al menos una vez en su vida. El consenso entre instituciones y sociedad es amplio: luchar contra esta violencia requiere más medidas de prevención, concienciación y dotación de amplios recursos. Aunque en el segundo de los aspectos se ha adelantado, todavía hay datos que estremecen. Esta misma semana, el Institut Català Internacional per la Pau (ICIP) ha publicado una encuesta sobre Convivencia y Seguridad en Catalunya el año 2023. Y una de las preguntas plasma que todavía queda mucho terreno por recorrer: preguntados por si creen que la violencia sexual es un invento del feminismo, hasta cuatro de cada diez personas que simpatizan con la extrema derecha piensan que sí.

Ciertamente, el dato per se podría no ser del todo sorprendente. En todo caso, no deja de ser un porcentaje muy sustancial. Pero hay otro dato que sí que enciende las alarmas: el negacionismo de la violencia machista llega entre los más jóvenes. Especialmente, entre los hombres de 18 a 34 años. Mientras que el porcentaje de hombres que tienen 35 años o más y encuentran "muy cierto" o "bastante cierto" que la violencia sexual es un invento del feminismo se mantiene entre el 10 y 15%, de los 15 a los 34 años ya se aproxima al 20%. Tanto es así que, en la franja de 30 a 34 años, más de un 23% de los hombres coincide con esta afirmación. No solo eso: el tanto por ciento de jóvenes de 15 a 34 años que niegan la mayor y que desmienten que la violencia machista sea un invento feminista no llega, en ningún caso, al 60%. Incluso baja del 50% entre los que tienen de 25 a 29 años y los que tienen 18 o 19 (la encuesta solo se hizo a mayores de edad).

 

La percepción diferente entre géneros

En cambio, estos datos son claramente diferentes cuando esta misma pregunta se les traslada a las mujeres. Al menos tres de cada cuatro rehúsan la premisa que la violencia sexual es un invento del feminismo y ninguna de las franjas llega a un 10% de mujeres que sí que lo piensen. De nuevo, sin embargo, sorprende que estos porcentajes más elevados —del 8 al casi 10%— se localicen entre las franjas de edad juveniles. Entre las mujeres encuestadas que tenían entre 20 y 24 años, un 9,9% de ellas sostiene que sí que se trata de una invención. Sea como sea, la diferencia con respecto a la visión de los hombres sobre esta cuestión es notoria: mientras que prácticamente la oposición del género femenino entre todas las franjas de edad a la frase que plantea la pregunta alcanza el 90%, en el caso del masculino cuesta que llegue al 85%.

La extrema derecha, la que más suscribe que la violencia sexual es un invento feminista

No por menos sorprendente que pueda resultar deja de ser menos grave. Si los resultados a esta pregunta se cruzan con el posicionamiento ideológico de los encuestados, la conclusión es bien clara: aquellos que más se aproximan a los postulados de la derecha y la extrema derecha son los principales negacionistas. El sondeo, que plantea que los encuestados se sitúen en una escala del 0 al 10 —donde cero es extrema izquierda y 10, extrema derecha—, refleja que el porcentaje de los que creen que la violencia sexual es un invento del feminismo llega casi al 40%. En cambio, los más opuestos a esta tesis son los que se ubican entre la izquierda y el centroizquierda (del 2 al 4), donde el tanto por ciento de 'negacionismo' no llega al 5%. A partir del 6 (centroderecha), el porcentaje de coincidentes con el planteamiento de la pregunta asciende al 20%, y ya se dispara a partir del 9. También es más elevado el 'negacionismo' de los que están en la extrema izquierda (0 y 1) que los que sintonizan más con el centroizquierda.

 

Si filtramos por géneros y por el eje ideológico de los encuestados, nuevamente la distancia entre lo que piensan las mujeres y los hombres es bastante significativa. Entre las mujeres, los porcentajes más elevados se sitúan, también, a la derecha y extrema derecha, pero no llegan al 20%. Sí que crece mucho, en cambio, en aquellas que se sitúan a la extrema derecha (al 10): sube a un 42%. Cuando se hace una ojeada a las respuestas del género masculino, se comprueba que los más próximos a la extrema derecha son los que más creen que la violencia sexual es un invento feminista: lo piensa entre el 30 y 40% de los que están del 7 al 8, y lo suscribe más del 60% de los que, en esta escala, se colocan en el 9. Sin duda, son datos que apuntan que, a pesar de los avances hechos, queda mucho camino por recorrer.