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"Quiero dejar una cosa muy clara: seguiré siendo alcalde de Badalona y mi compromiso de presente y de futuro con mi ciudad sigue intacto". Xavier García Albiol fue contundente este sábado, después de anunciar que había aceptado la propuesta de Alberto Núñez Feijóo para encabezar la candidatura del PP por Barcelona en las elecciones generales del 29 de noviembre. Pero Albiol no lo tiene tan fácil para poder mantenerse firme en su voluntad. La promesa de Albiol topa con los estatutos de su propio partido, que establecen que no puede ser alcalde de una ciudad de más de 20.000 habitantes y diputado en el Congreso simultáneamente, a menos que obtenga una autorización extraordinaria de la dirección nacional. Y todavía hay otra incógnita: ¿hasta dónde llega su compromiso con Badalona si su carrera política da el salto a Madrid y Feijóo le ofrece un ministerio? En este caso, no tendría más remedio que claudicar, porque la Constitución española le obligaría a dejar la alcaldía.

Albiol ha reiterado en varias ocasiones que no tiene intención de abandonar Badalona. El pasado 8 de octubre, cuando su nombre ya sonaba como posible cabeza de lista de los populares por Barcelona, aseguró en la sede nacional del PP, en Madrid, que "yo soy el alcalde de Badalona y seguiré siendo el alcalde de Badalona". Una semana después, el viernes 16, durante una visita institucional a Elche, insistió en que estaba dispuesto a ayudar al partido en todo aquello que fuera "compatible con la alcaldía". Y el sábado, una vez confirmada oficialmente la candidatura, reiteró el compromiso a través de las redes sociales con un mensaje que no dejaba margen a la duda: "Seguiré siendo alcalde de Badalona y mi compromiso de presente y de futuro con mi ciudad sigue intacto".

El dirigente popular explicó que aceptaba la responsabilidad de ser cabeza de lista por Barcelona en las elecciones generales del 29N con "orgullo, ilusión y un enorme sentido de compromiso" y que quería llevar la voz de Badalona y del resto de municipios catalanes al Congreso de los Diputados. Entre sus prioridades destacó acabar con las ocupaciones ilegales, combatir la multirreincidencia y controlar la inmigración irregular. El PP había confirmado a través de un mensaje en X el "fichaje de altura" del alcalde de Badalona para liderar las listas electorales del PP para las elecciones del 29 de noviembre en la circunscripción de Barcelona. "Un fichaje de gran altura para una España que necesita personas con ideas claras", escribieron los populares en las redes.  Alberto Núñez Feijóo lo presenta este mediodía oficialmente como su candidato en un acto en el Palacio de Congresos de Barcelona, junto con Alejandro Fernández. Para el PP, Albiol representa la demostración de que se puede predicar con el ejemplo. "Albiol es el mejor candidato. No necesita prometer luchar contra la ocupación, porque lo está haciendo. No necesita prometer más seguridad ciudadana, porque la está llevando", ha dicho el líder del Partido Popular catalán.

¿Qué dicen los estatutos del PP?

La voluntad de Albiol de simultanear las dos responsabilidades choca con las normas internas del PP. Los estatutos de su propio partido establecen que no puede ser alcalde y diputado en el Congreso al mismo tiempo, a menos que obtenga una autorización extraordinaria de la dirección nacional. La incompatibilidad está recogida expresamente en el artículo 12.1.c de los estatutos del Partido Popular, aprobados en el congreso nacional de julio de 2025. El texto establece que "la condición de diputado en el Congreso o en el Parlamento Europeo es incompatible con el ejercicio de los cargos de presidente o secretario general insular, provincial o autonómico del partido y con los de alcalde de municipios de más de 20.000 habitantes, presidente de diputación provincial, consejo o cabildo insular". La norma afecta directamente a Albiol, que gobierna una ciudad de más de 200.000 habitantes. 

Los mismos estatutos, sin embargo, dejan una puerta abierta. El artículo 12.2 prevé excepciones extraordinarias que deben ser aprobadas por el Comité Ejecutivo Nacional del PP, el órgano de dirección que preside Feijóo. Esto significa que la designación de Albiol como cabeza de lista por Barcelona no equivale automáticamente a la autorización para continuar como alcalde si obtiene el escaño. De momento, no consta públicamente que la dirección nacional haya concedido esta excepción. Por lo tanto, el PP deberá aclarar si piensa aplicar estrictamente sus estatutos o autorizar una dispensa para su candidato por Barcelona.

Cabe distinguir, en cualquier caso, entre las normas internas del partido y la legislación electoral española. Esta última permite compatibilizar un escaño en el Congreso con un cargo de representación municipal, siempre que se respeten las limitaciones legales, especialmente en materia de dedicación y retribuciones. El obstáculo principal para Albiol es, pues, la normativa de su propia formación, no una prohibición general de la legislación electoral.

¿Y si Feijóo lo nombrara ministro?

La situación aún podría complicarse más si, después de las elecciones del 29N, Alberto Núñez Feijóo llegara a la Moncloa y decidiera incorporar a Albiol a su gobierno. En este escenario, el dirigente popular no tendría ninguna posibilidad de conservar la alcaldía de Badalona mientras ejerciera como ministro. A diferencia de la incompatibilidad entre alcalde y diputado, que los estatutos del PP permiten superar mediante una autorización extraordinaria, la prohibición de simultanear la alcaldía con un ministerio está fijada en el artículo 98.3 de la Constitución española. Este precepto establece que los miembros del gobierno no pueden ejercer otras funciones representativas que las propias del mandato parlamentario, ni ninguna otra función pública que no derive de su cargo. La Ley 3/2015, reguladora del ejercicio de los altos cargos de la Administración General del Estado, también establece el principio de dedicación exclusiva.

Por lo tanto, si Albiol aceptara una cartera ministerial, debería dejar la alcaldía. Ni siquiera una dispensa de Feijóo o de la dirección nacional del PP podría permitirle conservar los dos cargos. Sí que podría, en cambio, ser ministro y diputado en el Congreso simultáneamente, una compatibilidad expresamente prevista por la legislación. No consta que Feijóo le haya ofrecido ningún ministerio ni que este sea el objetivo de la candidatura. Se trata de un escenario hipotético, pero que pone sobre la mesa una pregunta política que Albiol todavía no ha tenido que responder: ¿qué haría si tuviera que elegir entre continuar gobernando Badalona o asumir responsabilidades en un futuro ejecutivo español?

La oposición cuestiona la compatibilidad de los cargos

La candidatura de Albiol ya ha provocado las primeras reacciones de la oposición municipal. El presidente del grupo socialista en Badalona, Fernando Carrera, ha recordado precisamente el artículo 12.1.c de los estatutos del PP y ha planteado dos alternativas en caso de que el alcalde sea elegido diputado: "O se presenta para después renunciar al escaño o se va a Madrid dejando la alcaldía".

Por su parte, el presidente del grupo municipal de ERC, Àlex Montornès, ha pedido que Albiol aclare si piensa asumir el acta de diputado y ha acusado al PP de instrumentalizar Badalona. "Estaría bien que esto lo clarifique cuanto antes para no confundir a quien le quiera votar", ha declarado, según recoge Badalona Comunicació.

Badalona, ¿un trampolín hacia Madrid?

La designación de Albiol es una de las principales apuestas de Feijóo para reforzar el PP en Catalunya, frenar el crecimiento de Vox y disputar votantes al PSC. Los populares quieren aprovechar la proyección del alcalde y la mayoría absoluta que consiguió en las elecciones municipales de 2023, cuando obtuvo 18 de los 27 concejales de Badalona. Su discurso sobre seguridad, inmigración irregular y ocupaciones de viviendas encaja con algunos de los ejes de la campaña estatal de los populares. Pero Albiol ha construido buena parte de su trayectoria política reivindicando la proximidad con los vecinos y su arraigo en Badalona. Su promesa de continuar como alcalde es también una manera de transmitir que no abandona la ciudad que gobierna con mayoría absoluta. Ahora tendrá que demostrar cómo piensa compatibilizar este compromiso con las exigencias de la actividad parlamentaria en Madrid. La cuestión de fondo, por lo tanto, va más allá de una incompatibilidad estatutaria: hasta dónde está dispuesto a llegar Albiol en su nueva etapa política y qué límites tiene su promesa de continuar gobernando Badalona, si llegado el momento, tiene que elegir entre Badalona y Madrid.