"No puedo dejar entrar en un gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a los que deshumanizan a los inmigrantes, a los que tiran a una papelera la bandera LGTBI". Esto dijo hace poco la presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola, quien este lunes, vistas las dificultades que está teniendo en las negociaciones con Vox para ser investida, ha protagonizado un fuerte giro en su discurso. En un nuevo ejercicio de equilibrismo político, la ganadora de las elecciones autonómicas rompe las líneas rojas que ella misma había marcado. La conocida como la "baronesa feminista del PP", que había hecho de la defensa de los derechos de las mujeres su bandera desde el primer día en que se alzó como número uno del PP en Extremadura, se acerca ahora peligrosamente al discurso de la extrema derecha.

En plenas negociaciones con Vox, formación que hace una semana ya les dio su no rotundo a investirla presidenta de Extremadura, ahora María Guardiola se ha visto obligada a dar un paso definitivo hacia las tesis de sus futuros socios. En una entrevista en Okdiario, la candidata del PP ha llegado a afirmar que su concepto de feminismo coincide con el de la formación de Santiago Abascal: "El feminismo que defiendo, estoy convencida, es el feminismo que defiende VOX". "Si mi feminismo fuera el feminismo de la señora Irene Montero, es decir, que le interesa sacar violadores de la calle, entiendo que pudiera ser un escollo", ha asegurado la presidenta en funciones. Lo sorprendente es lo que ella misma dijo hace tan solo seis días, el 10 de febrero, donde aseguró que "el Partido Popular no se puede travestir de Vox".

"Pactar con Vox es la única opción que existe y la que han pedido los ciudadanos"

Además, ha remarcado que quiere que Vox sea su "socio de gobierno", y ha querido dejar claro que a su partido y al de Santiago Abascal los unen "muchas más cosas" de las que los "separan". En este sentido, ha añadido que su objetivo principal no solo es ser investida presidenta de la Junta de Extremadura, sino poder alcanzar un "pacto de gobierno" que permita que Extremadura tenga "un gobierno fuerte y estable", un gobierno "donde tanto Vox como el PP se sientan cómodos". "Pondré todo de mi parte. Ya lo estoy haciendo", ha asegurado.

"Pactar con Vox es la única opción que existe y la que han pedido los ciudadanos. En eso tenemos que trabajar. Yo he tendido mi mano desde el primer momento. Quiero trabajar para conseguir el mejor acuerdo posible y estoy convencida de que Vox quiere lo mismo. Lo que tenemos que hacer es profundizar en este acuerdo. Somos partidos diferentes con sensibilidades diferentes, pero nos unen muchas más cosas de las que nos separan. Lo necesita toda España, pero especialmente Extremadura", ha concluido la presidenta en funciones.