El Gobierno de Estados Unidos se reafirma en su decisión de vetar la entrada a Ada Colau. La exalcaldesa de Barcelona y líder del Frente Amplio de las izquierdas para las elecciones del 29N denunció este miércoles que la administración de Donald Trump le había negado el permiso para entrar a Puerto Rico —país caribeño que es un estado libre asociado a Estados Unidos—, donde quería ir para una cumbre sobre municipalismo a principios de noviembre. Ahora, el Departamento de Estado norteamericano se expulsa las críticas de Colau y le replica que "un visado estadounidense es un privilegio, no un derecho".
"Bajo el liderazgo del presidente Trump y del secretario (Marco) Rubio, el Departamento de Estado prioriza los intereses de Estados Unidos en nuestro proceso de visados. Como ha señalado el secretario Rubio: 'Un visado estadounidense es un privilegio, no un derecho'", zanja un portavoz del gobierno norteamericano en un mensaje remitido a EFE y a Europa Press. El comunicado añade que el Departamento de Estado evalúa cada solicitud de visado de manera individual, "tras un análisis riguroso y una verificación exhaustiva", para determinar si la persona cumple con los requisitos establecidos por la legislación estadounidense.
La administración americana no ha comentado los detalles del caso concreto de Colau. Sin embargo, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, ya avisó el abril pasado que Estados Unidos "explorará el uso de los mecanismos disponibles para imponer consecuencias a quienes brinden apoyo a esta flotilla pro-Hamás, y respalda las acciones legales que sus aliados emprendan al respecto". Hacía referencia a la flotilla en apoyo a Palestina Global Summud con ayuda humanitaria para Gaza tras dos años de asedio militar y bombardeos continuos por parte de Israel. Ada Colau iba como activista en esta flotilla, que salió de Barcelona en verano de 2025 y fue interceptada por el ejército israelí antes de tocar tierra. Sus integrantes fueron retenidos y después deportados.
Colau denuncia un veto por "motivos ideológicos"
Colau vincula la decisión de vetarle la entrada precisamente a su participación en esta flotilla propalestina y por "motivos ideológicos". El entorno de la exalcaldesa de Barcelona explicó ayer que la administración de Estados Unidos le ha negado el permiso ESTA para entrar al país, al solicitarlo para ir a Puerto Rico, mientras que el resto de su equipo lo consiguió sin problemas. Colau consultó su caso con la embajada norteamericana en España y, en un encuentro personal, le preguntaron si había sido detenida alguna vez y por su estancia en Israel. Según el entorno de la líder del Frente Amplio, toda la entrevista versó sobre su activismo propalestino. Sin embargo, el motivo que dio oficialmente la administración estadounidense para negarle la entrada ha sido que Colau tendría intención de emigrar ilegalmente al país, un argumento que el entorno de la exalcaldesa rechaza como una excusa sin pies ni cabeza. Según la dirigente de izquierdas, Trump está "bunkerizando" la frontera de manera "arbitraria" y "autoritaria".
