El Gobierno se niega a que el ministro de Economía, Luis de Guindos, comparezca en el pleno del Congreso para que explique la propuesta y posterior renuncia del ex ministro José Manuel Soria para director ejecutivo del Banco Mundial. La sesión fue convocada por la presidenta de la cámara, Ana Pastor, el jueves por la tarde, tras aprobarse en la Junta de Portavoces y que Pastor dejara en el limbo la fecha del pleno. El propio De Guindos había dicho en Bruselas que iría "donde fuera" para explicarse, pero la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, ha cerrado la puerta.

"No es una cuestión de voluntad, sino de hacer cumplir la ley", ha explicado la vicepresidenta en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. A lo largo de la legislatura fallida anterior, el Ejecutivo central ya se había negado a ciertas peticiones de comparecencia ante la cámara baja. El argumento era la ley del Gobierno, en virtud de la cual los titulares ministeriales sólo pueden asistir para informar sobre la posición de España en temas internacionales. También se incluiría en el paquete la petición de explicar en comisión los presupuestos, como registró el PP a voluntad de De Guindos.

La cuestión del choque de atribuciones entre el legislativo y el ejecutivo está actualmente en trámite para que el Tribunal Constitucional la resuelva. Después de que el Congreso la presentara, la Moncloa hizo alegaciones y los magistrados del Alto Tribunal deberán valorar el tema. Este es otro argumento oficial del gobierno en funciones para evitar el pleno de De Guindos. "No puede prevalecer el criterio de una de las partes", dijo Santamaría. Ésta ha acusado a la oposición y a los grupos parlamentarios de querer un pleno para darle mayor visibilidad y desgastar la imagen de la Moncloa. "El Congreso no es para que se convierta en el escenario de unas nuevas elecciones", ha afirmado la vicepresidenta.

La pretensión del Gobierno es que el tema sea expuesto en la comisión de Economía a la que De Guindos tiene intención de someterse. PSOE y Unidos Podemos criticaron que no era suficiente "5 minutos, de paso" para un tema que encuentran de gravedad y con profundas implicaciones. Pero la comisión no está constituida todavía, y Pastor se dio 48 horas para decidir el calendario de estos órganos. El Gobierno cree que así no se producirá ninguna contradicción con la doctrina competencial, porque De Guindos no será controlado, sino que "informará" al respecto.

Moncloa cierra filas y no quiere dar más información sobre el tema, momentáneamente. Sobre si fue Rajoy quien forzó la renuncia de Soria o si era cierto que al ejecutivo le pareció breve la explicación de De Guindos, Santamaría ha cerrado con un "éste ya se explicará". También ha recordado que "el Gobierno no nombró a nadie", sino que Soria se habría presentado por decisión propia a la convocatoria para el Banco Mundial. La vicepresidenta ha defendido que el político canario había sido "un buen compañero" y ha insinuado que quizá "no había valorado las implicaciones que puede tener" tal decisión.

Pastor rehúsa dar explicaciones

Pastor ha rehusado avanzar si finalmente convocará el Pleno que reclama toda la oposición para que De Guindos responda en el hemiciclo por el frustrado nombramiento de Soria. Pastor fue increpada por los grupos durante la jornada del jueves por haber dejado la fecha en el limbo. La presidenta de la cámara no sometió a votación de la Mesa el calendario con el pleno extraordinario que había aprobado la Junta -a excepción de los votos del PP-. La tensión originó que la secretaria primera, Alicia Sánchez Camacho, rectificara y anunciara la convocatoria del Pleno, pero sin fecha.