La fiscalía española se sacudió en 2024 a un exespía marroquí que pretendía acercarse al organismo para revelar datos sobre el espionaje con Pegasus al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y otros ministros de su gobierno, según informa el ABC. El exespía en cuestión es Mehdi Hijaouy —exnúmero dos de los servicios secretos de Marruecos, fugado de su país, refugiado en España y actualmente en paradero desconocido, aunque había sido antes localizado por el CNI y se había abierto un proceso de extracción hacia Marruecos—. Según el ABC, Hijaouy habría sido el responsable de infectar el móvil de Sánchez, hecho que el Gobierno denunció a la justicia.
A través de un emisario, Hijaouy habría intentado entrar en contacto con el fiscal jefe, Jesús Alonso, para aportar datos y pruebas del espionaje, pero la fiscalía no habría recibido bien el ofrecimiento. El diario describe un encuentro "precipitado y breve" entre el emisario y el fiscal jefe, que se habría puesto nervioso al recibir la oferta. El emisario ofrecía datos para la causa instruida por José Luis Calama en el juzgado número 4 de la Audiencia Nacional. El fiscal jefe se habría puesto nervioso y en tono de confidencia habría dicho a su interlocutor que lo que ofrecía "no interesa" porque "es un problema para Marruecos".
Días más tarde a este encuentro, el mismo emisario envió un correo a la fiscalía para ofrecer formalmente el contacto con un testigo de nacionalidad marroquí, "exoficial de inteligencia de Marruecos, con grado de controlador general en la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED)". "Puede aportar información que podría ser de gran utilidad a la fiscalía", dice el correo. Habría datos sobre las escuchas telefónicas —mediante el sistema Pegasus— de Sánchez, y también de la ministra de Defensa, Margarita Robles. Además, también se ofrecía "información de inteligencia de alto valor sobre temas de yihadismo, narcotráfico y la Mocro Maffia —red de organizaciones criminales formada por personas marroquíes que operan en los Países Bajos, Bélgica y España—. El emisario apunta que el testigo que ofrece es "sobradamente conocido por la CIA y otros servicios extranjeros" y por "funcionarios españoles que hayan estado destinados en Marruecos".
Evasivas de la fiscalía
Este correo recibió una respuesta 21 días después en la que la secretaria particular de Jesús Alonso decía: "Buenos días, siguiendo instrucciones del fiscal jefe, y dado que lo que usted comunica en su anterior correo está judicializado, lo correcto desde un punto de vista procesal, es que lo comunique al juzgado instructor del procedimiento a los efectos oportunos". La respuesta dejó a Hijaouy helado al constatar "el servilismo del gobierno de España ante Marruecos". El ofrecimiento de información no llegó nunca al titular del juzgado central número 4 de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, que abrió una investigación en mayo de 2022 tras la denuncia del gobierno español sobre la "intrusión ilegítima" en los móviles de Sánchez, Robles, Grande-Marlaska y Luis Planas.