Felipe VI no se ha limitado a hacer un discurso protocolario de apoyo a las víctimas y a sus familiares. Después de visitar, junto con la reina, a heridos y familiares de las personas afectadas por el accidente ferroviario que este miércoles se registró en Toledo, el monarca ha mostrado la consternación por los hechos y la necesidad de "seguir adelante", pero también ha instado a hacerlo con "dignidad y rigor". "Hay, evidentemente, una investigación en marcha. Esta investigación debe determinar cómo y por qué ha sucedido esta catástrofe. Habrá que estudiar medidas que se deben adoptar para que esto no vuelva a suceder", ha advertido.