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Pedro Sánchez lo tiene complicado, según las encuestas, para revalidar la presidencia del Gobierno, que auguran una mayoría absoluta de PP y Vox. El socialista, sin embargo, ya se ha volcado en hacer campaña: usa X, antes Twitter, como cuando era solo un diputado en la oposición a principios de la década pasada, ataca frontalmente al PP y se va a tomar cafés a casa del cantante de los Celtas Cortos, por ejemplo. Como se suele decir, cada voto cuenta en unas elecciones. Pero Sánchez no podrá contar con el del expresidente del Gobierno, Felipe González, una de las figuras del PSOE más críticas con el actual jefe del ejecutivo, a quien le ha reprochado sus pactos con el independentismo y que ha censurado decisiones como los indultos a los presos políticos o la amnistía acordada con Esquerra y Junts. Durante estos meses de distanciamiento total con el líder de su partido, ya lo había dejado caer, pero este jueves ha afirmado que no se siente representado por ninguna fuerza política y que, en casos como estos, lo que hace falta es votar en blanco. 

"Si me siento representado, voto por alguien. Si no, voto, pero voto en blanco, que es un voto positivo, no una abstención; es un voto que explica lo que siento, la carencia de representación", ha afirmado en un encuentro con empresarios en Málaga. Preguntado por si esta decisión es firme, el expresidente del Gobierno ha asegurado que no está seguro, reiterando que se siente huérfano políticamente, ya que no entiende el comportamiento del partido que años atrás comandó y tampoco que la única propuesta de PP y Vox sea "echar a Sánchez". "Me gustaría, aunque no fuera de mi gusto, ver que hay un proyecto de país alternativo", ha reprochado. González, siempre listo para criticar a Sánchez, se ha exclamado contra la aprobación de los decretos de vivienda a través de la Diputación Permanente, después de que el no de PP, Junts y Vox en el pleno del Congreso tumbara los dos textos y precipitara la convocatoria electoral. Según ha afirmado, esta "jugada" de Sánchez le avergüenza por "antidemocrática" y porque no respeta las "reglas del juego". 

González confía en el voto por correo 

A principios de mes y poco después de que se convocaran las elecciones, el PP empezó a esparcir dudas sobre el voto por correo, haciendo correr el fantasma de un posible pucherazo del PSOE para intentar mantenerse en el poder en el Estado. Preguntado por si él tenía dudas de que el voto por correo fuera seguro, González quiso aclarar que él sí tiene "confianza en el sistema" y ha lamentado que haya partidos que alimenten las dudas sobre las garantías electorales. "Me sabe muy mal. Y aún me sabe peor que los que se ofrecen como alternativas digan que no se fían de nuestro sistema", lamentó.