El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado una dura ofensiva contra el presidente Pedro Sánchez a raíz del acuerdo de financiación alcanzado con Esquerra Republicana, afirmando que el presidente español intenta "sostener un ejecutivo en decadencia" mediante concesiones económicas al independentismo. Para Feijóo, este pacto supone una ruptura de los principios básicos del Estado, recordando al jefe del Gobierno que "la igualdad entre los españoles no puede servir como moneda de cambio". Según el jefe de la oposición, la deriva de la actual administración es tan crítica que "la Moncloa no es una casa de empeños para mantener en pie un gobierno en ruinas", e ha insistido en que cualquier reforma de la financiación debería buscar el beneficio de todo el país, un hito que, según él, solo llegará "cuando gobiernen los nuestros".

Desde la dirección económica del partido, Juan Bravo ha reforzado esta postura calificando la negociación como "un caso evidente de corrupción política", argumentando que el PSOE está malversando la confianza y los recursos públicos al utilizar "el dinero de todos los españoles para comprar apoyos parlamentarios". Bravo sostiene que la única motivación de este movimiento es que Sánchez "continúe como presidente del gobierno español" y que Salvador Illa se mantenga al frente de la Generalitat, a pesar de que medidas como la financiación singular no aparecían en el programa electoral socialista. El dirigente popular se ha mostrado especialmente crítico con el hecho de que formaciones que se dicen progresistas hayan pactado que "quien más recursos tiene reciba aún más", un hecho que considera que rompe definitivamente el modelo de solidaridad donde "los que tienen más ayudan a los que tienen más dificultades".

 

Defienden un modelo multilateral

Finalmente, el PP ha querido contraponer este modelo con su propuesta de septiembre de 2024, basada en la multilateralidad y en un sistema que incluya a todas las comunidades autónomas sin distinciones. En este sentido, la formación ha exigido explicaciones inmediatas a las ministras María Jesús Montero y Pilar Alegría, recordándoles que deberán defender estas decisiones ante los electores andaluces y aragoneses en las próximas citas electorales. Según fuentes de Génova, el compromiso del PP es trabajar desde el primer día para que, en el plazo de un año, España disponga de un nuevo sistema de financiación que sea fruto del consenso global y no de negociaciones bilaterales que busquen el mantenimiento del poder a cualquier precio.