La exregidora del PP en Móstoles que ha asegurado ser víctima de acoso sexual y laboral por parte del alcalde de la localidad, Manuel Bautista, ha acudido a los tribunales. Su abogado, Antonio Suárez-Valdés, ha presentado este lunes una querella de 93 folios ante la sección de lo penal del tribunal de primera instancia de Móstoles. En el escrito, la exmiembro del PP de la localidad madrileña acusa a Bautista de los presuntos delitos de acoso sexual y laboral, delito contra la integridad moral, lesiones, coacciones y revelación de secretos. Una denuncia que hace extensiva al que fuera su partido como persona jurídica, según avanza este martes El País.
La defensa legal de la exregidora popular pretende demostrar en la querella las pruebas para "acreditar la existencia, primero, de la presunta solicitud de favores de tipo sexual a la víctima por parte del querellado" y, en segundo lugar, "ante el rechazo de esta, del desarrollo de un presunto patrón sistemático de hostigamiento y abuso de superioridad jerárquica con el presunto objetivo de aislar e invisibilizar profesionalmente" a la denunciante. También se denuncia "la omisión primero y el fracaso después de los mecanismos internos" del PP, a quienes reprocha la “ausencia” de respuesta institucional ante el caso. “El silencio ante el abuso de poder constituye, en sí mismo, una forma de revictimización", denuncia la defensa.
En la querella, la exedil pide que declaren como testigos once personas, entre las que incluye a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el secretario general del PP madrileño, Alfonso Serrano; y la dirigente popular Ana Millán. A estos tres altos cargos del PP madrileño se les cita por su gestión del caso una vez la entonces regidora en Móstoles les comunicó lo sucedido. "¿De verdad te merece la pena?", "Ayuda no es hacerlo público, eso te va a hundir", "El amparo pasa por quitarte de la cabeza cualquier tipo de denuncia", "Protegerte es no hacer nada", son algunos de los comentarios que, según la denunciante, Millán la habría hecho en la sede nacional del PP en una reunión para abordar lo sucedido.
El PP habría desincentivado la denuncia
El PP madrileño habría presionado a una regidora del partido en el Ayuntamiento de Móstoles para tapar la acusación de acoso sexual y laboral que esta denunció internamente contra el alcalde del municipio, el popular Manuel Bautista. La entonces edil, ya desvinculada de la política municipal, habría denunciado en los canales internos del PP que Bautista la había incomodado con comentarios sexuales y que tenía “una obsesión tremenda” con ella, hasta el punto de ir diciendo a terceras personas que tenían relaciones y que la había fichado porque “está buenísima”. Cuando esta le explicitó su rechazo a una relación más allá de lo profesional, el alcalde la habría sometido a acoso laboral y humillaciones, excluyéndola de actos o apartándola de su trabajo. Ante la situación, desde la dirección popular en Madrid habrían intentado taparlo desincentivando una denuncia.
En un momento dado, la solución que le planteó el partido fue un acuerdo “amistoso” con Manuel Bautista o acudir al Comité de Derechos y Garantías del partido. También se le instó a quedarse en el Ayuntamiento como concejala rasa, mantener la menor relación posible con el alcalde "y aquí no ha pasado nada". Sin soluciones, en octubre de 2024, la regidora entregó su acta y se dio de baja del partido, para volver a su trabajo habitual. No sin antes denunciarlo todo con un escrito de 20 páginas, asistida por un abogado, al Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. Una denuncia que se archivó sin llegar a nada, según le consta a ella.
Bautista niega las acusaciones y Ayuso rechaza un "caso fabricado"
Manuel Bautista, por su parte, ha negado cualquier tipo de acoso sexual o laboral a la exconcejala del PP que le acusa y ha descartado dimitir. El alcalde del municipio madrileño ha atribuido las “falsas” acusaciones a discrepancias sobre el cargo que esta exconcejala quería ocupar tras las elecciones municipales de 2023. Bautista ha asegurado que, tras “no alcanzarse esos acuerdos, comenzaron una serie de desavenencias internas y quejas que posteriormente derivaron en los escritos que hoy se están utilizando para construir un relato que no se corresponde con la realidad”.
Desde el Gobierno y la órbita del PSOE han calificado de "cínica" la actitud del PP de Madrid y ha remitido al caso de la concejala de Ponferrada Nevenka Fernández que sacudió al partido en 2001: "La actitud del PP siempre ha sido la misma. Se produce un acoso sexual y a continuación un acoso laboral para al final revictimizar a la mujer agredida, acosada, y sacarla de la vida pública, política, hacer que renuncie". Ante las acusaciones de tapar el supuesto acoso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha aseverado que es "un caso fabricado" contra el PP para desviar la atención.