Para Esquerra Republicana, la desclasificación de documentos de golpe de Estado del 23F anunciada por Pedro Sánchez este lunes, coincidiendo con su aniversario, no es más que una maniobra de distracción que el presidente del Gobierno se ha "sacado de la chistera" para tapar sus problemas de "gestión y liderazgo", después de que este fin de semana Oriol Junqueras espetara que no se dan las condiciones para negociar los presupuestos catalanes ante la falta de acuerdo por el IRPF con la Moncloa. Así lo ha manifestado la secretaria general del partido, Elisenda Alamany, preguntada por esta cuestión en una entrevista en RNE. Así, la también líder del partido en el ayuntamiento de Barcelona ha asegurado que esta publicación será "bien recibida" por los republicanos, 45 años después de los hechos, lamentando que la desclasificación debería haber llegado tiempo atrás. "Ya era hora", ha ironizado, pero reconociendo que no tiene demasiadas esperanzas de que este hecho ayude a la democratización del Estado.
En una publicación en X, Alamany también ha recurrido al humor para reaccionar a la decisión de Sánchez: "Es noticia que se desclasifiquen documentos de un intento de golpe de Estado de hace 45 años. Un buen indicador de la 'calidad democrática' del Estado", ha escrito en las redes.
Es noticia que se desclasifiquen documentos de un intento de golpe de estado de hace 45 años. Un buen indicador de la “calidad democrática” del Estado. https://t.co/MFSJIc0CxN
— Elisenda Alamany (@Elisendalamany) February 23, 2026
Como no podía ser de otra manera, la secretaria general de los republicanos ha sido preguntada por los movimientos del portavoz de su partido en Madrid, Gabriel Rufián, que defiende una confluencia de los partidos a la izquierda del PSOE, liderada por los partidos soberanistas, para poder frenar el ascenso de la extrema derecha en el Estado, que sigue cogiendo impulso. En este sentido, Alamany, que fue durante unos meses portavoz de Catalunya en Comú Podem en el Parlament de Catalunya después del referéndum del 1-O y antes de pasarse a ERC, ha asegurado que el problema que tiene la izquierda en estos momentos es la "sintonía con los votantes", cosa que, defiende, no se resolverá "juntando siglas y letras".
"Se plantean diversos debates. Yo en el Consejo Nacional de ERC dije que, evidentemente, la ofensiva de la extrema derecha nos preocupa y que, evidentemente, ERC fortalece sus alianzas con otras formaciones. Pero ERC se presentará con sus siglas, orgullosos de nuestra historia", ha espetado Alamany, preguntada por la creación de la corriente interna Ágora Republicana, liderada por Joan Tardà, que defiende también un frente común de las izquierdas. La propuesta de Rufián ha protagonizado muchos titulares, pero la secretaria general de los republicanos ha querido dejar claro que la tarea de su partido es defender "a los ciudadanos de Catalunya". "Nosotros no podemos hacer milagros, no podemos hacer el trabajo de un partido que un ciudadano de Algeciras sí que puede votar", ha remachado, sentenciando que el trabajo de ERC no es "hacerle el trabajo a la izquierda española".