ERC y Junts se disputan entre reproches el legado de Companys en un homenaje marcado por el 29N

Ochenta y seis años después, las antorchas han vuelto a iluminar el foso de Santa Eulàlia, en el castillo de Montjuïc, el mismo escenario donde el régimen franquista fusiló al president de la Generalitat Lluís Companys el 15 de octubre de 1940. Poco después de las seis de la mañana, a la misma hora en que fue ejecutado, Esquerra Republicana ha iniciado los actos de homenaje con la tradicional marcha de antorchas y la ofrenda floral. Una conmemoración cargada de simbolismo y de memoria histórica que, este año, también ha tenido un marcado acento preelectoral. A solo un mes y medio de las elecciones generales del 29 de noviembre, ERC y Junts han reivindicado el legado de Companys para defender dos modelos diferentes de entender el independentismo, con reproches cruzados, advertencias sobre el auge de la extrema derecha y mensajes dirigidos a Pedro Sánchez y al acuerdo ERC-Podemos.

El recuerdo del presidente asesinado, detenido en Francia por la policía nazi, entregado a las autoridades franquistas y condenado a muerte después de un consejo de guerra sin garantías, ha servido para reivindicar la persistencia de las aspiraciones nacionales de Catalunya. Pero también para trasladar al presente las discrepancias entre los dos principales partidos independentistas, que afrontan el 29N con estrategias políticas diferentes. De esta manera, el fusilamiento del presidente Companys, convertido en uno de los grandes símbolos de la represión franquista contra las instituciones catalanas, ha vuelto a reunir al independentismo en el castillo de Montjuïc, pero la memoria compartida no ha borrado las diferencias políticas. A las puertas del 29N, ERC y Junts han reivindicado al mismo presidente para defender prioridades diferentes: los republicanos, la vinculación entre emancipación nacional y justicia social; Junts, la defensa de los intereses de Catalunya por encima de las alianzas y los cálculos electorales.

Alamany: "Su país es un país sin gente"

La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, ha reivindicado el compromiso social y nacional de Companys para presentar a los republicanos como el mejor antídoto contra los reaccionarios. Alamany ha asegurado que ERC sigue creciendo porque la ciudadanía reconoce su proyecto político, y ha reivindicado a los republicanos como "la izquierda nacional más fuerte, que no acepta lecciones de nadie. Y así nos presentaremos a las elecciones españolas. Nos toca ser la voz y la fuerza de nuestro pueblo", ha remachado. En este sentido, ha apelado a recuperar "la ambición colectiva" que representaba Companys y ha advertido que el legado del presidente fusilado "no se puede poner en manos de cualquiera. El mejor antídoto ante los reaccionarios es fortalecer el país y servirlo a la clase media y trabajadora". A las puertas del 29N, Alamany ha defendido que ERC son "los únicos capaces de garantizar las libertades de nuestro país". Ante el auge de la extrema derecha, ha defendido que la lucha por las libertades de Catalunya es inseparable de la defensa de los derechos de las clases medias y trabajadoras. "Luchar por el país es luchar por la clase trabajadora. Y luchar por la clase trabajadora pasa por la lucha nacional", ha afirmado.

Alamany ha acusado a Pedro Sánchez de querer separar estas dos reivindicaciones y de convocar las elecciones generales "por oportunismo electoral porque no quiere cumplir con Catalunya". Según la dirigente republicana, sin ambición nacional no se pueden garantizar unos servicios públicos de calidad, salarios dignos o un modelo económico propio. "El legado de Lluís Companys para nosotros es el que dice que no hay mejora de la vida de la gente sin esperanza y sin ambición colectiva", ha defendido.

Pero los reproches más explícitos han ido dirigidos a Junts, aunque sin mencionar directamente al partido de Carles Puigdemont. Alamany ha criticado "aquellos que dicen que el país va por delante de todo", pero que, a su entender, acaban olvidando las necesidades de los ciudadanos. "Son aquellos que cuando les decimos que necesitamos una casa digna para nuestra gente nos dicen no, primero el país. Son los que, cuando nosotros decimos que hay que trabajar por una mejor financiación, nos llaman traidores, botiflers", ha lamentado. Y ha remachado: "Su país es un país sin gente. Es la defensa de Catalunya sin el pueblo catalán. Y este no es nuestro país".

 

Turull: "Para defender Catalunya solo estamos los catalanes"

Desde Junts, el secretario general, Jordi Turull, también ha apelado al legado de Companys, pero ha puesto el acento en la fidelidad al país y en la necesidad de no subordinar los objetivos nacionales a los cálculos electorales. "Venimos a renovar aquella promesa del president Companys, de poner siempre el país por encima de los intereses electorales", ha afirmado ante el foso donde fue ejecutado. Turull ha reivindicado Junts como heredero de este compromiso y ha defendido la persistencia del independentismo a pesar de la represión y el exilio. Para el dirigente de Junts, el homenaje es también un "acto de persistencia" ante un Estado que, según ha denunciado, sigue "intentando matar el sentimiento nacional" de los catalanes. "No nos hemos dejado derrotar", ha proclamado.

El secretario general de Junts también ha aprovechado la conmemoración para marcar distancias con las alianzas electorales de los republicanos. Sin mencionar directamente el acuerdo de colaboración entre ERC y Podemos para el 29N, ha advertido que "para defender Catalunya solo estamos los catalanes", una afirmación con la que ha reivindicado la necesidad de mantener una voz política propia frente a los partidos de ámbito estatal.

Turull también ha cargado contra los acercamientos a la extrema derecha y ha advertido de los riesgos de normalizar determinados discursos. "Vemos que algunos flirtean con los herederos de quienes detuvieron y entregaron al president Companys, que fue asesinado", ha denunciado. También ha criticado a quienes, según ha afirmado, "miran hacia otro lado" ante las acusaciones contra el president fusilado.


Puigdemont, presente en el recuerdo y ausente en Montjuïc

El homenaje ha tenido también un protagonista ausente: Carles Puigdemont. Turull se ha mostrado convencido de que el president en el exilio podrá participar presencialmente en el acto del próximo año, una vez aplicada plenamente la ley de amnistía. "Seguramente será el último año que vendremos a reivindicar la figura de Companys en que no estamos todos", ha afirmado, en una referencia a la situación de los independentistas que todavía no han podido volver a Catalunya.

Salvador Illa pide "no repetir los errores del pasado"

Salvador Illa, cuando ya ha amanecido, también ha recordado al president Companys desde el foso de Santa Eulàlia y ha apelado a la memoria histórica para evitar que se repitan los errores del pasado. "Conviene recordar de dónde venimos para no repetir los errores del pasado", ha afirmado después de la ofrenda floral en la tumba de Companys, acompañado del president del Parlament, Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Illa ha hecho un llamamiento a mirar el futuro con esperanza y responsabilidad, "siempre a favor de las voces democráticas y cerrando el paso al autoritarismo". También ha defendido la necesidad de avanzar hacia "más derechos y más libertades", ante quienes propugnan retrocesos en el espacio democrático europeo. En este contexto, ha celebrado las "noticias positivas" sobre la aplicación de la ley de amnistía, que ha enmarcado en el proceso de normalización política, social e institucional de Catalunya.

Ofrena de Salvador Illa, Josep Rull i Jaume Collboni (EFE)
Ofrenda de Salvador Illa, Josep Rull y Jaume Collboni (EFE)


Rull y los valores "azotados" por una ola reaccionaria

Por su parte, el president del Parlament, Josep Rull, ha reivindicado el sacrificio de Lluís Companys en defensa de unos valores, los de la libertad y la democracia, que hoy vuelven a estar "azotados" por una ola reaccionaria "contra la democracia". Desde la tumba del president fusilado, en el Fossar de la Pedrera del cementerio de Montjuïc, Rull ha aprovechado el 86.º aniversario de su ejecución para reclamar la aplicación de la amnistía y anunciar que el Parlament dispensará una recibida "adecuada y solemne" a los diputados Carles Puigdemont y Lluís Puig cuando puedan volver. También ha evocado las palabras que Companys pronunció desde el Palau de la Generalitat después de ser amnistiado, en un discurso que ha calificado de "memorable": "Volveremos a luchar, volveremos a sufrir y volveremos a vencer".