La ejecutiva local de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en Igualada ha presentado su renuncia colectiva, según ha anunciado en un comunicado dirigido a la militancia, a la dirección nacional del partido y a la ciudadanía. La decisión llega después de que la reciente asamblea local rechazara, por solo tres votos, apoyar la propuesta de candidatura unitaria de ARA Igualada de cara a las elecciones municipales. Según la ejecutiva, la candidatura unitaria propuesta buscaba ser “amplia, transversal y sumando a muchos actores sociales y políticos de la ciudad”, incluyendo ERC, Poble Actiu (CUP), los Comuns (la propuesta de Rufián) y decenas de personas independientes. El objetivo, explican, era ofrecer una opción con capacidad real de ganar la alcaldía, con ERC como principal actor liderando la lista y las opciones de representación en la Diputación de Barcelona y el Consejo Comarcal.
A pesar del consenso inicial con las otras formaciones, la ejecutiva local lamenta que la militancia finalmente no diera apoyo a la propuesta y asegura que dinámicas internas e influencias externas condicionaron el resultado. Además, critican la “falta de canales efectivos de comunicación” con la presidencia del partido, y denuncian que su solicitud de reunirse con el presidente de ERC, Oriol Junqueras, nunca se materializó a pesar de haber sido aceptada inicialmente. En el comunicado, la ejecutiva expresa también su preocupación por "injerencias en decisiones estrictamente locales", que, según dicen, generan tensión y debilitan el proyecto, alejando a ERC de repetir los mejores resultados de su historia en Igualada en las elecciones de 2019.
Enric Conill y Alba Vergés, entre los dimitidos
Hay un total de 18 personas que han firmado el comunicado, entre las cuales forma parte el portavoz de ERC en Igualada, Enric Conill, y la exconsellera y candidata en los anteriores comicios municipales, Alba Vergés. De cara a los próximos comicios, todo apunta a que el encargado para encabezar la lista será Roger Rodrigo, quien no forma parte de la ejecutiva, mientras que el partido deberá celebrar unas primarias en las próximas semanas para votar el nuevo liderazgo de la formación. El objetivo de los republicanos es desbancar al actual alcalde, Marc Castells, que se volverá a presentar bajo el paraguas de Junts per Catalunya a raíz del acuerdo entre el partido de Carles Puigdemont e Impulsem Penedès. En las últimas elecciones, Castells se quedó a solo un concejal de la mayoría absoluta, mientras que Vergés pasó de cinco concejales a tres y la CUP obtuvo otros tres, sin representación de los Comuns.