Drets Socials: de la consellera que vivía entre Barcelona y Madrid, al hombre del PSC forjado en Santa Coloma

La hasta ahora consellera de Drets Socials, Mònica Martínez Bravo, llegó a la Generalitat procedente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, donde ocupaba la secretaría general de Inclusión con la ministra Elma Saiz. Aterrizó en la Plaça Sant Jaume cabalgando sobre un currículum con un doctorado en Economía del prestigioso MIT (Massachusetts Institute of Technology) y un perfil político de independiente, alejado de la política de partido. Pero lo que más ha marcado su gestión y todo apunta a que también su marcha es el hecho de que su pareja y su hija continuaron viviendo en Madrid.

Lo que en un primer año se presentó como una situación transitoria, se mantuvo al curso siguiente. La consellera ha vivido desde que tomó posesión a caballo entre la capital catalana y la capital española, trasladándose todos los fines de semana a Madrid. Desde que tomó posesión, su agenda oficial, salvo muy contadas excepciones, quedaba vacía los viernes, sábados y domingos. A veces este vacío, se alargaba a los jueves o a los lunes.

En un mensaje en Instagram, Martínez Bravo ha agradecido al president, Salvador Illa, la confianza, ha asegurado que ser consellera ha sido "el honor más grande" de su vida, y que ahora continuará trabajando desde un ámbito diferente, "desde la ciencia económica y el debate de las ideas".

Su gestión se ha visto fuertemente marcada por el escándalo de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA), que estalló nueve meses después de que hubiera asumido el cargo, cuando trascendió que una menor a cargo de este servicio había sido violada y explotada sexualmente. El Govern respondió creando una nueva dirección general. Pero las polémica continuado también a raíz de las irregularidades detectadas por la Sindicatura de Cuentas en la externalización de servicios de la DGAIA. Las listas de espera de la dependencia es otro de los capítulos que acumulan denuncias de la oposición.

Hombre de partido

El sustituto de Martínez Bravo, Raúl Moreno, acabará con el problema de la agenda. Su currículum no tiene ningún doctorado del MIT, pero tiene la residencia en Catalunya. De hecho, había quien señalaba a Moreno, el secretario general de Derechos Sociales e Inclusión que ha tenido que cubrir las ausencias de Martínez Bravo, como el auténtico conseller en la sombra.

Con 47 años y graduado en Educación Social por la UOC, Moreno inició su militancia socialista en las juventudes del PSC donde fue primer secretario. Otro rasgo que diferencia claramente su perfil del de Martínez Bravo. Su actividad institucional comenzó en el Ayuntamiento de Santa Coloma en 2003. En Santa Coloma fue teniente de alcalde de la actual consellera de Interior, Núria Parlón. En el 2017 dio el salto al Parlament, donde fue portavoz adjunto del grupo parlamentario y portavoz del PSC en la comisión de Derechos Sociales.

El anuncio de la sustitución de Martínez Bravo por su secretario general se ha hecho público este lunes a primera hora y de manera inesperada. El president ha comparecido en la Galeria Gòtica del Palau de la Generalitat para anunciar los cambios, que ha situado en un marco de continuidad. Illa ha agradecido el trabajo llevado a cabo por la consellera, pero no ha dado ninguna razón para hacer el cambio.