El presidente del grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Dani Sirera Bellés (Badalona, 1967), ya tenía claro cuando se presentó como alcaldable en las elecciones de 2023 que su proyecto era de largo recorrido. Ya entonces defendía que se volvería a presentar en 2027 y ahora, ya confirmado como candidato a la alcaldía, considera que los barceloneses deberán elegir entre dos modelos políticos, "el que representa Collboni y el que representa Sirera", seguro que Junts sufrirá "una fuerte bajada". "Me veo en disposición de plantarle cara a Collboni y ser la alternativa real", asegura el candidato popular en esta entrevista en el plató de ElNacional.cat.
Con un programa basado en "seguridad, seguridad y seguridad", Sirera considera que los altercados recientes en Barcelona "han puesto de manifiesto la incapacidad de los gobiernos municipal y catalán de hacerles frente", advirtiendo que, a su parecer, "son los mismos delincuentes los que queman contenedores por el 1 de octubre, que los que queman contenedores por la vivienda o los que queman contenedores porque les sale de las narices". Además, en el actual contexto preparatorio para las elecciones españolas del 29N, lanza un mensaje a los simpatizantes de Junts: "La gente que vote a Junts el 29N se puede encontrar con que con su voto hacen a Ada Colau ministra de Vivienda".
Barcelona ha vivido graves disturbios. ¿Qué ha pasado? Teniendo en cuenta el ejemplo de Francia, ¿ha habido previsión para poder evitar esos disturbios?
No. No, no ha habido ningún tipo de previsión y pone de manifiesto la incapacidad del gobierno municipal y del gobierno de Catalunya para hacer frente a estos hechos. La policía sabía que estos hechos se podían producir; había detectado en las redes convocatorias de gente violenta para concentrarse en Barcelona y hacer lo que hicieron, y el alcalde no se puso en contacto ni con comerciantes ni con restauradores, gente que ha tenido unas pérdidas muy importantes. No podemos tolerar que en Barcelona pase lo que está pasando, esta violencia indiscriminada, y el gobierno municipal, sabiendo que podía pasar, calló. Es una muestra de irresponsabilidad muy bestia. Hay comerciantes en el centro de Barcelona que han perdido mucho dinero y se podría haber evitado cerrando o guardando elementos como las sombrillas de algún restaurador en la plaza de Catalunya, que tienen pérdidas de más de 40.000 euros. Esto sin que nadie del Ayuntamiento les dijera nada. Creo que es una gravísima responsabilidad y pienso además, que alguien debería dimitir, debería dimitir por no haber avisado, por no haber alertado a la población, que lamentablemente se tuvo que esconder en muchas tiendas para evitar entrar en contacto con estos violentos.
¿Quién debería dimitir? ¿El teniente de alcaldía Batlle? ¿La consellera de Interior? ¿El alcalde?
Podría decir que dimitiera el alcalde y todo el mundo diría: "Este ya está en campaña". No, de lo que estamos hablando es un tema muy serio. Es decir, la imagen, ya no solo para los barceloneses, para los comerciantes y para los restauradores, la imagen internacional de Barcelona se desmorona con estos hechos. Yo no sé si es el teniente de alcaldía de Seguridad o es la teniente de alcaldía de Comercio, pero alguien tiene que dimitir porque no hicieron su trabajo, que es prevenir los delitos, que es alertar a la población, dirigirse a los comerciantes, a los restauradores, decirles que hay previstas unas actuaciones violentas para que tomen las medidas que tengan que tomar. El bar Zúrich de plaza Catalunya tiene tres sombrillas; cada sombrilla cuesta 15.000 euros. Le han quemado las tres. ¿Usted no cree que si alguien les hubiera advertido que podía pasar eso, no habrían recogido y guardado las sombrillas? Pues nadie lo hizo. ¿Todo esto quién lo paga?
La ciudad también ha perdido, el mismo alcalde cifró en 36.000 euros el gasto en mobiliario urbano, marquesinas de autobús, bancos...
Que si sumamos a los 41.000 de los disturbios por la conmemoración del 1 de octubre, es mucho dinero que pagamos de nuestro bolsillo, de nuestros impuestos. Lo que tenemos que hacer es dotar de más efectivos a los Mossos d'Esquadra y a la Guàrdia Urbana y, sobre todo, decirles que tienen que actuar para evitar el delito, porque la policía nos dice que tienen órdenes e instrucciones de no actuar, de no intervenir, hasta que el tema está descontrolado, y la previsión es un hecho que en seguridad es muy importante y es necesario.
Estamos ante una violencia diferente. Usted ha mencionado los disturbios por el 1 de octubre, pero en este caso no hay ninguna razón o coartada, lo que tenemos claro es que ha ido a saquear directamente.
No, la violencia no tiene ningún tipo de justificación. Ni la independencia, ni la vivienda, no hay nada que justifique la violencia. Absolutamente nada. Para mí son los mismos delincuentes los que queman contenedores por el 1 de octubre que los que queman contenedores por la vivienda o los que queman contenedores porque les sale de las narices. Esto no es tolerable en una sociedad democrática como la nuestra. Nos cuesta mucho dinero. Pido que todas estas personas que queman contenedores, que rompen semáforos, que rompen las bicicletas públicas, que hacen todo esto, y también hacen daño a privados, que paguen con todo el peso de la ley. Son delincuentes y deben resarcir los recursos que queman o que destruyen. Y si son menores de edad, que lo hagan sus padres. Esto es como con la kale borroka. Es lo mismo. Son gente que se dedica a quemar contenedores, a destrozar el espacio público, que es de todos. Esta gente debe pagar con todas las consecuencias.
Para mí son los mismos delincuentes los que queman contenedores por el 1 de octubre que los que queman contenedores por la vivienda o los que queman contenedores porque les sale de las narices"
Pero hay un hecho diferencial que es el saqueo indiscriminado de comercios.
Si alguien se manifiesta por la independencia de Catalunya y lo hace pacíficamente, no tiene nada que ver con esta gente. Pero es verdad que después de todas estas manifestaciones, algunos aprovechan la ocasión para saquear, romper escaparates de tiendas, hacer gamberradas, hacer cosas que son perseguibles penalmente. Y eso es lo que no es tolerable. Lo que no es tolerable es que se pueda permitir que en una ciudad como la nuestra o en cualquier otra haya personas que puedan salir con la cara tapada. Nosotros hemos pedido que se prohíba en manifestaciones ir con la cara tapada. El gobierno municipal cree que eso es limitar los derechos. Pero yo me pregunto, ¿por qué voy a una manifestación con la cara tapada? ¿Por qué voy con pasamontañas? ¿Por qué llevo una capucha? Porque no quiero que me identifiquen haciendo cosas que no puedo hacer. La democracia y la libertad para ir por la calle nos ha costado muchos años conseguirla, la tenemos que preservar, la tenemos que cuidar, la tenemos que mimar. Y a todos aquellos que utilizan la violencia para reivindicar lo que sea, los tenemos que perseguir y tenemos que decir que eso no va con nosotros.
Por todo ello, ¿la seguridad será uno de los ejes de su futura campaña electoral para el Ayuntamiento de Barcelona?
Como es de esperar. Piense usted que en Barcelona cada día se protegen casi 440 delitos, cada día. Esto es una situación muy anómala, no es tolerable. Cuatro agresiones sexuales cada día en la ciudad de Barcelona, una violación con penetración cada día. Cuando veo al alcalde diciendo que hemos bajado un poco el número de delitos y se muestra orgulloso, pienso que esto no puede ser, porque además lo que bajan no son los delitos, son las denuncias. La gente ya no denuncia porque cree que da igual, que no pasa nada. Y tenemos un grave problema. Las encuestas de victimización del Ayuntamiento lo que dicen es que mucha gente ha sufrido delitos y no lo denuncia. Desde principios de año hemos tenido 16 homicidios en la ciudad de Barcelona. Más de 300 bandas en la ciudad. Barcelona se ha convertido en el epicentro de la delincuencia. Yo entiendo que los delincuentes, las bandas organizadas, los traficantes de drogas, vean que Barcelona es un paraíso, una ciudad maravillosa donde pueden venir, pueden hacer lo que quieren y no tiene consecuencias. Eso debe terminar. No es que yo quiera hacer de la seguridad mi eje de campaña, es que es lo que sufren cada día los ciudadanos de Barcelona. Y necesitan un alcalde que se tome en serio la seguridad, que dé competencia y que dé a la Guàrdia Urbana las herramientas necesarias para poder luchar con eficacia contra esta plaga que es la delincuencia.
Si depende de usted, ¿la Guàrdia Urbana tendrá pistolas táser?
No lo dude. A veces la izquierda y Junts también, porque a veces Junts vota que sí, a veces vota que no... depende del día Junts está de acuerdo o no... La Guàrdia Urbana de Barcelona se enfrenta cada día a hechos que son, en muchas ocasiones, hechos violentos. Y todos llevan una pistola con bala, una pistola de verdad. Y la izquierda y Junts dicen que la pistola táser es peligrosa. Lo que creo que debemos entender es que cuando un guardia urbano se enfrenta a una persona que puede estar con el síndrome, está drogado, lleva una navaja o un machete, se enfrenta con sus manos. Y eso es muy peligroso porque lo pueden matar. Por lo tanto, llevar una pistola táser es muy importante porque desactivas a la persona, no le haces daño, no es letal y, por lo tanto, lo puedes detener. ¿Qué dice la izquierda? ¿Qué dice Junts? ¿Qué dicen el resto de partidos? Que no todas las patrullas la lleven. Quieren poner 22 para toda la Guàrdia Urbana de Barcelona. Usted imagine, puede parecer un poco de broma, pero es que es así, si un guardia urbano o una patrulla se encuentra a una persona como la que se encontraron en la calle Muntaner delante de la gasolinera con un machete, ¿qué le dirán? "Escucha, espérate, que llamo a la central y quizás en 20 minutitos vendrán con la táser; tú, tranquilito". Si no fuera tan bestia, parecería una broma. Por lo tanto, si yo soy alcalde, que lo seré, todas las patrullas de la Guàrdia Urbana llevarán una pistola táser, porque debemos garantizar su seguridad y la de la gente, ya que una persona con un cuchillo, con un machete, durante 20 minutos, media hora, por la calle, puede hacer mucho daño. Y estamos aquí para evitar el daño y para garantizar la ley y la seguridad de la gente.
Estoy intentando que Alberto Núñez Feijóo sea el próximo presidente del gobierno de España porque nos interesa mucho a los barceloneses"
Hablaremos más de Barcelona, pero le tengo que preguntar primero por las elecciones españolas del día 29 de noviembre. ¿A usted le han ofrecido participar en algún momento en las listas?
Yo tengo mucho trabajo en Barcelona. Barcelona es una ciudad que tiene muchos problemas y que los tenemos que resolver, y lo que estoy haciendo es concentrarme todas las horas del día en esta maravillosa ciudad que merece tener un gobierno y un alcalde como Dios manda. Más allá de eso, haré campaña como el que más ha hecho. Estoy haciendo campaña todos los días. Estoy intentando que Alberto Núñez Feijóo sea el próximo presidente del gobierno de España porque nos interesa mucho a los barceloneses. Mucho. Fíjese usted. Tenemos tres problemas muy importantes en Barcelona: seguridad, vivienda y ocupación. Un 46% de las ocupaciones de toda España se producen en Barcelona y en el área metropolitana. El gobierno de España puede hacer cosas para garantizar que estos tres problemas sean menores. Por ejemplo, la ley contra la multirreincidencia, que nosotros presentamos hace tres años en el Congreso de los Diputados y que a los socialistas no les preocupa. El año pasado en Barcelona, solo en la ciudad de Barcelona, 453 personas cometieron 9.300 delitos. Esto quiere decir que la policía los detiene, entran en la comisaría y al cabo de pocas horas vuelven a salir y vuelven a delinquir. Esto el gobierno de España lo podía haber parado. Además, ha tenido el apoyo de Junts, de Esquerra, se podían hacer cosas. No ha hecho nada. Feijóo, si es presidente del gobierno, que lo será, lo que hará será aplicar medidas para evitar que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra pocas horas después. Con el tema de la vivienda, igual. Tenemos que cambiar las leyes porque en Barcelona no hay ni una grúa. No se construye en Barcelona. Necesitamos cambiar las leyes para que la gente no tenga miedo de construir, para que se pueda hacer vivienda, para poder bajar los precios y para que nuestros hijos no tengan que marcharse de Barcelona para tener un lugar donde vivir con dignidad. Y lo último es el tema de la ocupación. Hace años que estamos planteando una modificación de la ley que no llega porque los socialistas no la quieren aplicar. Y cuando Feijóo sea presidente, por eso tenemos a Xavier García Albiol, que además es un crack en este tema, para modificar la ley para que una persona que ocupa un inmueble no pueda estar más de 24-48 horas ocupándolo ilegalmente.
Su compromiso es con Barcelona. No dudo de que el compromiso del señor García Albiol sea con Badalona, sin embargo, sí que es candidato y es cabeza de lista. No sé si tendrá problemas para compaginarlo.
No. Al señor Albiol lo votan los del Partido Popular, pero lo votan los socialistas, lo votan los Comuns, lo votan los de Esquerra Republicana, lo votan los de Junts, los de Vox, todo el mundo vota a Albiol en Badalona. ¿Por qué? Porque antes de que Xavi fuera alcalde, solo lo votaban los del PP. A medida que pasó el tiempo, mucha gente se ha dado cuenta de que es un magnífico alcalde. Por lo tanto, la gente quiere que sea alcalde, lo votan más, incrementa cada vez más su mayoría absoluta. Nosotros queremos que en las elecciones generales nos voten socialistas desencantados de Pedro Sánchez. Que es el paradigma de la corrupción, de romper el Estado, en fin, de todo. Queremos que gente de Junts que ahora mismo no encuentra... es que la gente que ha votado a Junts ha votado para tener en el gobierno de España a la señora Yolanda Díaz de ministra de Trabajo. Y si han hecho eso, lo pueden volver a hacer. La gente que vote a Junts en estas elecciones se puede encontrar con que con su voto hacen a Ada Colau ministra de Vivienda. Por lo tanto, tenemos que ir con cuidado. Lo único que garantiza que eso no pasará es el voto a Feijóo y el voto a Xavier García Albiol. Y su compromiso con Badalona es máximo y total, pero irá al Congreso de los Diputados a defender los problemas que tenemos los barceloneses, los catalanes, desde el Congreso de los Diputados y seguirá siendo alcalde de Badalona.
Si Feijóo gana las elecciones y lo invita a formar parte del Consejo de Ministros, ¿qué hará?
No, no. Mi prioridad es Barcelona. Para mí, ser alcalde de Barcelona es mucho más importante que ser ministro del gobierno de España y creo que mi compromiso con esta ciudad es máximo, es total y, por lo tanto, yo sigo siendo candidato y, como alcalde de Barcelona, trabajaremos con el presidente Feijóo para que los barceloneses tengamos un gobierno de España que se ocupe de verdad de los problemas que tenemos en esta ciudad.
Hablemos de Barcelona. En el año 2023, en campaña municipal le hice una entrevista y usted ya me dijo que su objetivo era ser alcalde en 2027. ¿Considera que este objetivo, pasados tres años y medio y a seis meses de las elecciones, es plausible?
Estamos trabajando en ello. Después de estos tres años y medio, lo que se ha puesto de manifiesto es que solo hay dos opciones de gobierno: la que representa el señor Collboni con sus socios de futuro, que son Comuns y Esquerra Republicana, con los que él quiere llegar a acuerdos y pactos y tienen un mismo modelo de ciudad, y después la otra opción política es la que yo represento. ¿Por qué? Pues porque todas las encuestas lo que dicen es que Junts, que era la fuerza mayoritaria a la derecha, tiene una bajada salvaje. No hay ninguna encuesta, solo una, que es la que ha hecho Junts, que diga que Junts pasa por delante del Partido Popular en la ciudad de Barcelona. Por lo tanto, hay dos modelos, el que representa Collboni y el que representa Sirera. Me veo en disposición de plantarle cara al actual alcalde y poder ser la alternativa real con políticas que garanticen la seguridad, que garanticen la vivienda, que garanticen que los empresarios y los autónomos no tengan que pasarse el día haciendo papeles y burocracia, que los comerciantes puedan llegar a final de mes sin tener el Ayuntamiento como su principal problema y perseguidor. Creo que los barceloneses tienen ante sí estas dos opciones. La continuidad de Colau, que es Jaume Collboni, o un gobierno alternativo, como el que tienen en Badalona, que es el que representa el Partido Popular, el que yo represento.
Es verdad que las encuestas les sitúan por delante de Junts, pero tampoco les sitúan en posiciones ganadoras.
Las encuestas son siempre fotos fijas. Yo me muevo mucho por Barcelona, hablo con mucha gente, paso el día en los barrios hablando con gente, y lo que me dicen es que por allí nunca han visto ni al alcalde, ni al líder de Junts, ni a la de Esquerra, ni al de los Comuns. Aquí el único que está currando, no es por quitar mérito a nadie, soy yo. No sé si eso después repercutirá o no en unas elecciones, pero lo que sí sé es que me preocupan mucho los problemas de la gente. Me ocupan mucho los problemas de la gente y creo que hay muchísimas personas que están un poco hartas ya de aquellos políticos que utilizan a la gente para que les sirvan a ellos. Los políticos estamos para servir a la gente y no al revés. Y estoy convencido de que el 23 de mayo del 27 habrá mucha gente que dirá: "Si nos gusta lo que hace Sirera, si nos gusta lo que plantea, si nos gusta lo que defiende, lo votaremos", porque Barcelona nunca ha tenido un buen alcalde. El que más se parece a un buen alcalde fue Pasqual Maragall, pero después de Maragall, Barcelona no ha tenido los alcaldes que la ciudad se merece. Creo que ha llegado la hora de tener un alcalde que se tome Barcelona en serio, que se tome seriamente la seguridad, la vivienda, bajar los impuestos, garantizar que Barcelona esté limpia, que haya luz por las noches. Conozco a muchos independentistas que cuando van a Madrid por trabajo y vuelven dicen: "Ostras, Sirera, esto de Madrid, limpio, seguro, hay vida, hay alegría, ¿qué pasa?" Digo que es porque hay un gobierno del PP que hace las cosas bien. O la gente dice, en Badalona, aquello es fantástico, ¿por qué? Porque hay un gobierno del PP que hace las cosas bien. En Castelldefels también gobierna el Partido Popular, y cuando yo hablo con gente que no era del PP y me hablan de Manu Reyes y dicen: "Ostras, lo está haciendo muy bien, ¿verdad?" En Barcelona no renunciamos a tener un buen alcalde, que se ocupe de verdad de los problemas, que no esté en el despacho, que no esté solo en TikTok como tenemos a Jaume Collboni, y tengamos un alcalde que vaya por la calle, que hable con la gente, que escuche a la gente y que solucione los problemas de la gente.
¿Les preocupa la posible irrupción de Aliança Catalana?
No, no me preocupa en absoluto. Yo soy un demócrata y si hay barceloneses que quieren votar a Aliança Catalana, pues bienvenidos sean. Yo no soy de cordones sanitarios. Es verdad que unas encuestas dicen que subirá mucho, otras dicen que entrará poco. No me preocupa, porque mi objetivo no es que no entre Aliança Catalana, mi objetivo es echar a Jaume Collboni del Ayuntamiento de Barcelona. Lo que sí le digo es que si después las sumas dan y alguien piensa que es mejor tener un alcalde del Partido Popular o tener como alcalde a Daniel Sirera que a Jaume Collboni, pues hablaremos.
Ya que menciona a Collboni, seguro que ya se lo han preguntado muchas veces, pero se lo volveremos a preguntar. ¿Se arrepiente de haberlo hecho alcalde?
No, no me arrepiento. Para mí hay una cosa que es muy importante no solo en la política, en la vida, que es la palabra dada. Dije siempre que no permitiría tener un gobierno municipal independentista ni que Colau continuara en el gobierno municipal. Y es verdad que estuvimos en conversaciones con Xavier Trias, al final Trias necesitando mis votos para ser alcalde, decidió ofrecerle un acuerdo de gobierno a Esquerra Republicana. Pudiendo escoger un gobierno de derechas o de centroderecha, escogió un gobierno separatista. Es su opción, no obstante yo no podía apoyar un gobierno de Junts y Esquerra Republicana. Y el partido socialista quería pactar con Colau, y, por lo tanto, mi única opción fue o Trias sin Esquerra o Collboni sin Colau, y al final Collboni decidió prescindir de Colau. Pero si usted me pregunta si estoy satisfecho, le diré que no. Collboni ha desaprovechado una oportunidad de oro para convertir la ciudad de Barcelona en una ciudad segura, con progreso, revertir el 30% de reserva y hacer vivienda. Collboni no merece volver a ser alcalde de la ciudad de Barcelona.
Quiero personas que no quieran conciliar la vida laboral y familiar, que se dediquen los siete días de la semana a trabajar por esta maravillosa ciudad y por su gente"
¿Tiene pensada la lista electoral, su número dos?
No tengo pensada la lista porque queda mucho tiempo. Y tengo muchas personas que pueden ir en esa lista. Pero más que nombres, lo que tengo es un perfil. Tengo dieciocho consejeros de distrito; para mí lo importante es que los ciudadanos, cuando tengan un problema, en quien primero piensen sea en un concejal del Partido Popular y que tengan ese teléfono y le puedan llamar y mi concejal conteste y atienda a esa persona. Sé que es políticamente incorrecto lo que diré, pero quiero personas que no quieran conciliar la vida laboral y familiar, que se dediquen los siete días de la semana a trabajar por esta maravillosa ciudad y por su gente.
No es muy de izquierdas, no.
No, no es muy de izquierdas, pero es que esto es voluntario y no cobramos mal; tampoco lo tenemos que esconder. Los sueldos políticos creo que son justos y están bien, y aquí nadie obliga a ser político, pero quien lo es está para servicio público y los problemas de Barcelona no se detienen ni los fines de semana, ni en agosto, y siempre hay personas que tienen problemas y tiene que haber alguien, como mínimo de mi partido, dispuesto a escuchar, a ir a un lugar cuando hay un problema e intentar resolver y solucionar los problemas que tienen los barceloneses.
Si le pido solo un gran objetivo como alcalde de Barcelona, uno y solo uno, ¿cuál sería?
Garantizar la seguridad de la ciudad en todos los sentidos. Seguridad para ir por la calle, seguridad jurídica para que la gente no tenga trabas para montar negocios. Seguridad, seguridad y seguridad. Y después, vivienda y bajar los impuestos. Cuando sea alcalde, bajaré el impuesto de bienes inmuebles un 40% para equipararlo al IBI que se paga en Madrid. Creo que si quitamos grasa, si garantizamos la seguridad y si construimos, a esta ciudad no la para nadie.
Al resto de candidatos en esta ronda de entrevistas les pregunto si se consideran ya en campaña electoral. A usted le pregunto, ¿en algún momento ha dejado de hacer campaña electoral?
La expresión campaña electoral es como si ahora nos ponemos las pilas para empezar a trabajar. Al día siguiente de las elecciones municipales tomé la decisión de que cada domingo había elecciones. No he parado de trabajar, trabajo todos los días de la semana; alguna semana descanso los domingos por la tarde porque también creo que es bueno mentalmente, pero la vocación por la ciudad tiene que salir de dentro, esto no es un trabajo cualquiera. No tenemos horario. No sé si es porque mi padre era guardia urbano en Barcelona. De él aprendí esta vocación de servicio, de estar encima de los temas. Lo he mamado en casa y, por lo tanto, no sé hacer otra cosa que trabajar, trabajar y trabajar por esta maravillosa ciudad.
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