De ida y vuelta. Milers de migrantes que el jueves habían accedido de manera irregular a Ceuta han empezado a regresar este viernes p a Marruecos por el mismo punto por donde entraron, el espigón fronterizo que separa la ciudad autónoma del país vecino. Allí se cruzan con personas que siguen entrando en la ciudad en pequeños grupos. Según la Guardia Civil y organizaciones humanitarias que trabajan en la zona, el flujo de migrantes que vuelven a Marruecos se ha acelerado a lo largo de la mañana y son alrededor de 250 personas por minuto. Al mediodía, unas 25.000 personas habrían hecho el viaje de regreso, según el Gobierno español, que ha cifrado en cerca de 50.000 las personas que entraron en Ceuta la jornada anterior, una cifra que pulveriza todos los récords anteriores. Hasta este jueves, el día en que más migrantes habían cruzado la frontera de forma ilegal fue el 18 de mayo de 2021. En aquella jornada negra, entraron 8.000 personas. Una cifra que se ha multiplicado por seis.
"Aquí no tenemos nada que hacer, muchas vueltas para nada", ha explicado a la agencia EFE un joven de 25 años natural de Tetuán. Este joven, junto con cuatro amigos más, ha optado voluntariamente por salir de Ceuta, igual que otros grupos de personas que utilizan la playa para volver a su país.
El aspecto de la frontera del Tarajal esta mañana no tenía nada que ver con el del jueves, sobre todo por la presencia de militares que están reforzando el dispositivo de seguridad en los alrededores de la aduana fronteriza. Tanto los militares como los efectivos de la Guardia Civil han establecido un nuevo carril de entrada, de manera que las personas que entran desde Marruecos ya no atraviesan por las carreteras adyacentes, sino por otro lado de la aduana. De esta manera van directamente hacia una zona montañosa de la ciudad, evitando el centro, donde se acumulan miles de personas.
Al menos diecinueve muertos
Esta mañana son muy pocas las personas que se han lanzado al mar, donde hay una mayor presencia de unidades de la Guardia Civil que se han situado en torno al espigón. El descubrimiento en las últimas horas de cuatro cadáveres más en torno a la frontera de Ceuta con Marruecos ha elevado a 19 la cifra de muertos cuando pretendían entrar nadando por el paso fronterizo ceutí, aunque no se descarta que este número pueda aumentar.
Enfrentamientos durante la noche
La situación durante la noche ha sido muy compleja en la ciudad autónoma española. Más allá de los miles y miles de migrantes que han dormido en sus calles (en parques, bancos, sobre el césped o directamente en el suelo), ya que las 500 plazas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, que sirve para prestar ayuda humanitaria a las personas que llegan a la playa, habían quedado totalmente desbordadas, han seguido cruzando migrantes por tierra o por mar. Una de las grandes quejas en toda esta grave crisis migratoria ha sido, por un lado, la falta de agentes en Ceuta durante las horas más críticas y, por otro, la permisividad de las autoridades marroquíes. Con todo, durante la madrugada y a primera hora de este viernes se han producido enfrentamientos en los perímetros fronterizos en Castillejos.
Aunque casi 60.000 migrantes han conseguido entrar en el Estado, según los cálculos del Gobierno español, algunos de los cuales ya están volviendo de nuevo a su país de origen, durante todo el día y la noche se acumulaban largas filas de personas que querían seguir el mismo camino: abandonar Marruecos para entrar en España. En este sentido, un grupo de personas intentó forzar la valla que separa Castillejos de Ceuta y lanzó piedras contra las fuerzas de seguridad marroquíes desplegadas en la zona. Este grupo fue cada vez más numeroso y los agentes respondieron con gas lacrimógeno para dispersarlos. Además, se quemaron vehículos.
Tensión en Melilla
Aunque el foco de la atención estaba puesto en Ceuta, en Melilla, donde se cerró el paso fronterizo con Beni Nsar, en Nador, también se produjeron enfrentamientos entre los agentes de la autoridad y las personas que querían cruzar la frontera, mayoritariamente hombres jóvenes. Todo ello provocó detenciones por la quema de vehículos policiales.
