Un nuevo escándalo envuelve la figura de Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid utilizó a su jefe de despacho en el departamento de Presidencia de la Comunidad de Madrid para que se encargara de negociar la compra de un piso en Madrid, según ha publicado eldiario.es. Concretamente, se trata de un piso en Chamberí, el barrio donde vive con su compañero, Alberto González Amador. Este alto cargo público, Álvaro Sanz, se habría encargado de hacer los contactos y ha concertado la agenda de visitas, además de participar en la negociación del precio por la compra. Sanz, antes de llegar a ser el jefe de despacho de la secretaría de Presidencia, un trabajo retribuido con unos 93.000 euros anuales, había sido secretario del PP madrileño y es una figura muy próxima a la presidenta: ha sido su secretario desde que la madrileña se convirtió en presidenta de la Comunidad en mayo de 2019. 

850.000 euros y un piso para reformar 

El piso en cuestión es de unos cien metros cuadrados con cuatro habitaciones, un patio y un garaje, y, según el anuncio que había colgado en una plataforma inmobiliaria, costaba 850.000 euros, aunque se tenía que reformar. Sanz contactó con la propiedad para mostrar su interés y también concretó dos citas para visitarlo. La presidenta de la Comunidad de Madrid fue a verlo el pasado 1 de diciembre, con su equipo, y días después volvió acompañada de su pareja, González Amador. Desde el gabinete de prensa de la baronesa popular no niegan los hechos. Comparando la situación de Sanz con la de Cristina Álvarez, asesora de Begoña Gómez y que ha sido imputada por el juez Peinado por sus gestiones profesionales, desde el entorno de Ayuso niegan a eldiario.es que las situaciones sean comparables, ya que “las tareas de jefa de despacho pueden incluir gestiones particulares sin hacer negocios, que es la acusación a la colaboradora de Gómez”. 

No es la primera vez que el nombre de Álvaro Sanz aparece en los medios de comunicación. Durante la pandemia ya se habló de este secretario por haberse alojado en uno de los 22 hoteles privados que se habían cedido a la Conselleria de Sanitat para alojar sanitarios. Ayuso también durmió en dos habitaciones de la cadena Room Mate durante este período por 80 euros la noche, un hecho que levantó mucha polvareda. Entonces, el omnipresente (y polémico, como todo el entorno de la presidenta) Miguel Ángel Rodríguez habría ordenado que Sanz durmiera en este hotel muy cercano a la sede del Gobierno autonómico porque su presencia era “obligatoria” en la Puerta del Sol. Además, Sanz, vivía con sus padres y se les quería proteger de posibles contagios.