El expresident de la Generalitat y exlíder de Convergència Artur Mas ha cargado contra el cabeza de lista de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián. Mas ha lamentado la división dentro del catalanismo político, más allá de las "legítimas y necesarias" diferencias entre partidos, y ha señalado directamente como uno de los factores que lo han propiciado a Rufián, al que ha acusado de contribuir a romper puentes entre la órbita republicana y la órbita posconvergente. En una entrevista en TV3 este lunes por la noche, el histórico dirigente convergente ha ido más allá y ha aseverado que Rufián es en la política lo mismo que Vinícius es en el fútbol, afirmando que "vive de la provocación y la bronca".
Artur Mas ha planteado que la rivalidad entre partidos no es mala y que es lógico que haya una contraposición de modelos, ideas y programas. Sin embargo, ha afirmado que en "aquello que es básico" y "las cosas del comer", debe haber "un poco de sentido de país". El expresident ha lamentado que Junts, ERC y otras corrientes catalanistas han estado "distanciados" desde octubre de 2017, momento a partir del cual se rompió Junts pel Sí. Mas ha admitido que las cosas no salieron bien entonces, pero cree que eso "no es excusa" para romper cualquier posibilidad de entendimiento entre partidos que "defienden Catalunya".
"Ha faltado visión política, y hay nombres y apellidos", ha resuelto Mas. En este sentido, ha rechazado dar muchos más detalles, pero ha querido señalar directamente un nombre: Gabriel Rufián, de quien dice que "no ha ayudado en nada". Mas ha valorado que quizás el talante más combativo de Rufián hacia las derechas españolas y la órbita convergente le ha dado "muchos réditos", pero ha avisado que así "no puedes pretender que el resto se acerque a ti para hacer cosas conjuntamente". El expresidente ha apuntado que hay que tener "un mínimo de fair play" y ha valorado que la actitud de Rufián "deteriora" la confianza y hace que se miren los unos y los otros de reojo. "Si dinamitas los puentes, incluso entre los tuyos, después no te quejes", ha advertido.
Mas también ha aseverado que dentro de la misma ERC, incluso dentro de la delegación republicana en Madrid, hay otros perfiles que no miran a Rufián con buenos ojos y que tienen "una actitud diferente". El expresidente ha valorado que esto interesa más a Catalunya, para construir "climas de más confianza, consenso y trabajo conjunto". Mas también ha admitido que Rufián ha adquirido mucha popularidad en todo el Estado, y ha añadido que sus críticas hacia él no quieren decir que el republicano no haya hecho un buen trabajo político. Pero, una vez más, lo ha comparado con Vinícius: "Nadie discute que es un buen jugador de fútbol". Así las cosas, lo ha instado a "elevar la mirada" y tener una visión "de país", huyendo de "la bronca de cada día" y construyendo puentes.
Sobre la unidad del catalanismo político que echa de menos, Mas ha admitido también que las relaciones personales no han estado "bien engrasadas", pero ha apuntado que eso no es excusa. En este sentido, ha valorado que en el mundo de la política se debe hacer "abstracción de la relación personal". Así, ha planteado que él cuando estaba en activo tuvo que relacionarse con líderes de otros partidos que no le han gustado nada y con los que en el ámbito personal no hubiera ido ni hasta la esquina. "En la política te tienes que tragar sapos, mirar por los objetivos y tirar adelante", ha resuelto. También, pero, ha añadido que siempre ha rechazado el odio, y ha avisado que es un bumerán que rebota y se te gira en contra.
"Ha faltado convicción" esta legislatura
Preguntado por la convocatoria electoral avanzada del 29N, Artur Mas ha lamentado que no se ha aprovechado lo suficiente la legislatura. Ha criticado que el traspaso de Rodalies será "un semitraspaso y no resuelve el problema de fondo", porque no permite a Catalunya tomar las decisiones "con las manos libres y los recursos necesarios" y Renfe "sigue por medio". También que no han llegado el FLA, el catalán a Europa o las competencias en inmigración. Tampoco el concierto económico "que se nos vendió" con la investidura de Salvador Illa. Mas ha valorado que "ha faltado convicción" porque en algunas cosas la geometría política daba para hacerlo.
Sí que ha celebrado la amnistía, a pesar de advertir de los movimientos de la judicatura para evitar aplicarla. Sin embargo, ha apuntado que con las sentencias europeas y la resolución del Tribunal Constitucional, cada vez el margen del Tribunal Supremo para no aplicarla es menor. Más allá de que "todavía pueden hacer alguna filigrana". Sobre la cuestión, ha reprochado a los socialistas que ahora hagan suyo el discurso de la amnistía, porque en un primer momento no estaban de acuerdo —ha apuntado que "no se la creían ni la querían"—, pero, parafraseando a Pedro Sánchez, se hizo "de la necesidad virtud" porque los números no daban para la investidura. "Ahora cantan sus excelencias. Y a mí me alegra, que ahora se sumen a nuestras posiciones. Pero no podemos olvidar las cosas tan fácilmente", ha avisado.
Critica el pacto de ERC con Podemos por el 29N y defiende partidos catalanes "con libertad de movimiento"
Finalmente, en cuanto a las elecciones, ha rechazado hacer predicciones porque las encuestas miden un momento determinado, pero en un mes y medio pueden pasar muchas cosas y mucho elector cada vez más decide el voto en el último momento, de modo que es "una caja de sorpresas". De todos modos, él ha apostado por una voz catalana "nítida y clara", "con libertad de movimiento para defender los intereses de Catalunya sin subordinaciones, presiones ni otros intereses". En este sentido, ha aseverado que Junts responde a este planteamiento fuera de la dinámica estatal PSOE-PP. Y ha aprovechado para lanzar un dardo a ERC, sobre los que ha avisado que lo serían también si no hubieran hecho este pacto con Podemos. Mas ha apuntado que no entiende este movimiento, que ve motivado por la influencia de Rufián, pero que cree que también debe tener el aval de la dirección republicana, porque le podrían haber dicho que no. Y ha recordado que Podemos rechazó el traspaso de competencias en inmigración a Catalunya diciendo la "barbaridad monumental" de que los Mossos actuarían de manera "xenófoba".
Al hilo, Mas también ha rechazado los discursos de que los partidos catalanes no tienen que ir a Madrid, en referencia a la postura de Aliança Catalana, y ha señalado que si quieres defender Catalunya, cuando el marco que hay es el de la legislación española y las decisiones que te afectan las tomará otro, pues hay que ir "donde sea necesario", porque si no el espacio que dejas libre "lo ocuparán los otros, los que te quieren peor". Sobre su papel en las elecciones, Mas ha afirmado que Junts no le ha ofrecido nada, tampoco cerrar simbólicamente las listas, pero ha admitido que si se lo piden, irá a echar "una mano" donde haga falta.