Aragonès reivindica a Macià contra la extrema derecha: "Tenía una idea inclusiva de la nación"

El expresident de la Generalitat Pere Aragonès ha reivindicado la figura de Francesc Macià como referente de un catalanismo republicano de vocación inclusiva y ha alertado contra la entrada de los discursos de la extrema derecha en el movimiento independentista. "Importar estos discursos en una nación sin estado es el camino rápido hacia la derrota estratégica", ha advertido. Aragonès ha hecho estas declaraciones durante la conferencia "Francesc Macià: oposición a una dictadura. A los 100 años de los Hechos de Prats de Molló", en el marco de la 58ª edición de la Universitat Catalana d'Estiu, en Prada de Conflent.

Aragonès ha situado los Hechos de Prats de Molló como un episodio fundamental para entender la trayectoria del independentismo catalán y ha rechazado los relatos que sitúan el origen del movimiento en el proceso soberanista de la última década. "Prats de Molló nos recuerda que el independentismo es una lucha de mucho más atrás", ha afirmado. "No viene del 2017, el 2014 o el 2012", ha remarcado. Para el expresidente, Macià representa una concepción del proyecto nacional vinculada estrechamente con la justicia social. "Francesc Macià entendió que la liberación nacional y justicia social iban de la mano", ha defendido. Aragonès ha puesto como ejemplo el proyecto de Constitución de la República Catalana elaborado en La Habana en 1928, y también su trayectoria posterior como diputado. "Un proyecto nacional tiene sentido si sirve para mejorar la vida de la gente", ha afirmado Aragonès, que ha destacado también la importancia que Macià otorgaba a la fraternidad como condición para alcanzar la victoria. Esta concepción, según el expresidente, contrasta con los discursos de exclusión que promueve actualmente la extrema derecha.

Aragonès alerta contra la extrema derecha

Aragonès ha situado esta cuestión en el contexto político actual. "Estamos en un momento en el que hay cambios muy acelerados y hay propuestas que intentan importar ideas y proyectos de extrema derecha", ha señalado Aragonès, haciendo referencia a Aliança Catalana. Según el expresidente, asumir estos planteamientos es especialmente peligroso para un movimiento nacional que no dispone de un estado propio. "Cuando no tienes un Estado detrás necesitas cohesión y que haya una lengua que cohesione", ha defendido.

En este sentido, ha considerado que la concepción de Macià puede servir de referencia ante los discursos actuales. "Macià tenía una idea inclusiva de la nación", ha remarcado. Y ha advertido que "importar estos discursos en una nación sin estado es el camino rápido hacia la derrota estratégica".

Del insurreccionalismo a la Generalitat

Aragonès también ha reivindicado la complejidad de la trayectoria de Macià y ha advertido contra cualquier lectura que lo reduzca a una sola etapa. "Macià no es solo el Macià insurreccional, militar o ingeniero o del juicio sobre los Hechos de Prats de Molló, o el Macià que tiene que pactar con Alcalá-Zamora", ha apuntado. A su entender, todos estos episodios forman parte de un mismo proceso político y son necesarios para comprender cómo se llegó a la victoria de Esquerra Republicana en 1931. "No entenderíamos cada uno de estos hechos, episodios, sin los otros", ha argumentado.

En esta lectura, los Hechos de Prats de Molló son uno de los hilos que conectan la lucha contra la dictadura de Primo de Rivera con la posterior recuperación de la Generalitat. "Sin los Hechos de Prats de Molló habría sido mucho más complicado tener la Generalitat en 1931 y en la actualidad", ha afirmado. El expresidente también ha destacado que Macià no actuó nunca como un líder aislado. "Macià no es un líder en solitario, sino que ejerce un liderazgo discutido, muchas veces ridiculizado por sus enemigos", ha explicado. Con todo, ha definido su figura como "la cara más épica y victoriosa de un catalanismo republicano de mediados del siglo XX", con una mano tendida al movimiento obrero y en un marco insurreccional.

Otro de los elementos que Aragonès ha querido reivindicar es la dimensión internacional del proyecto de Macià. El expresidente ha recordado que el dirigente republicano seguía con atención procesos como la independencia de Irlanda, la caída del Imperio Austrohúngaro y los cambios políticos que se producían en la URSS. También ha destacado sus exilios en Bruselas y París y los contactos que intentó establecer fuera de Catalunya. "Macià entendía que la independencia del país necesitaba el apoyo internacional", ha señalado. Al mismo tiempo, ha recordado que esta estrategia internacional se complementaba con la voluntad de establecer alianzas en el Estado español, especialmente a través del Pacto de San Sebastián.

El Macià conspirador y la sombra de Prats de Molló

El profesor de la Universitat de Barcelona Giovanni C. Cattini ha profundizado en la dimensión insurreccional de Macià y ha defendido que los Hechos de Prats de Molló no deben entenderse simplemente como "un intento insurreccional fracasado". Según Cattini, hay que situarlos en el contexto de la radicalización de una parte del catalanismo político durante la dictadura de Primo de Rivera, así como en la construcción política de Francesc Macià. El historiador ha reivindicado especialmente la figura del "Macià conspirador, exiliado, estratega militar que imagina un ejército catalán", anterior al dirigente institucional que posteriormente se convertiría en una figura transversal.

Cattini ha remarcado que este primer independentismo no estaba desconectado de las redes revolucionarias europeas. Macià intentó establecer contactos con la URSS, Irlanda, militares españoles contrarios a Primo de Rivera y diversos actores de América Latina. El historiador también ha explicado las tensiones que, a partir de 1925, enfrentaron a Macià y Daniel Cardona por la lentitud en la preparación de la acción armada, condicionada por la dificultad de conseguir financiación y armas.

Esta situación provocó que un grupo de jóvenes, Bandera Negra, pasara a la acción al margen de Macià, con los atentados contra Alfonso XIII en las costas del Garraf y en Barcelona. Cattini ha apuntado que el episodio del Garraf abrió una grieta dentro del movimiento, ya que Macià se desmarcó. "Antes de Prats de Molló ya aparecen los ingredientes de las divisiones internas", ha señalado.

El plan para proclamar la República Catalana

Cattini ha explicado que el proyecto de Macià consistía en atravesar la frontera con Francia con un par de columnas, llegar hasta Olot y proclamar la República Catalana. El objetivo era levantar las poblaciones que encontraran en el camino hasta Barcelona, donde la CNT se había comprometido a declarar una huelga general para facilitar el éxito de la insurrección. La operación acabó adquiriendo una dimensión internacional con la detención en Niza de Ernesto Garibaldi, vinculada a las redes antifascistas italianas. Según Cattini, el asunto dejó de ser visto como una operación exclusivamente catalana y pasó a afectar también la soberanía francesa.

La complejidad de las alianzas y contactos internacionales convirtió Prats de Molló en un episodio con una dimensión europea, con la participación de militantes antifascistas italianos y redes de delación vinculadas a las autoridades italianas y francesas. Para Cattini, los Hechos de Prats de Molló siguen siendo centrales porque permiten entender cómo se construyó el mito y la memoria del independentismo. El episodio, ha señalado, incomoda porque obliga a recordar que el independentismo histórico también tuvo una dimensión insurreccional, paramilitar y revolucionaria.

"Macià no se rinde nunca"

Aragonès ha terminado su intervención reivindicando la capacidad de resistencia del dirigente republicano. "Macià no se rinde nunca", ha afirmado, tanto durante la dictadura de Primo de Rivera como después de ser detenido por los Hechos de Prats de Molló o en su regreso a la política en 1931.

Para el expresidente, esta persistencia es una de las principales lecciones que se pueden extraer de la trayectoria de Macià. "La lucha por la libertad de un país necesita no rendirse nunca, adaptarse al contexto, intentar cambiarlo cuando no es favorable y entender que siempre habrá una nueva oportunidad", ha concluido.