España no afloja en la carrera por la oficialidad del catalán en la que se juega la investidura de Pedro Sánchez. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo de Letonia, Krisjanis Karins, que esta mañana antes de empezar la reunión del Consejo de Asuntos Generales ha cargado sin ambages contra el debate en torno a la oficialidad del catalán, el gallego y el euskera en la UE. El político letón ha negado en las puertas de la reunión que haya alguna intención de ampliar ahora el número de lenguas oficiales de la UE. No solo eso, ha reprochado que en un momento en que Europa se está jugando su posición estratégica, los responsables de exteriores de la Unión tienen que dedicar su tiempo a este tema. En el trasfondo de las reticencias de Letonia, país al que dentro de la reunión se ha sumado Lituania, está el temor a que la incorporación de nuevas lenguas oficiales que reclama el estado español provoque una reivindicación similar de la minoría rusa de sus países.

Al acabar la reunión, según ha podido saber ElNacional.cat de fuentes del Gobierno, Albares ha mantenido una conversación telefónica con Krisjanis Karins para explicarle que la "propuesta adaptada" que hoy ha presentado España garantiza que la reforma del reglamento para incorporar entre las lenguas oficiales el catalán, el castellano y el euskera "no les afectará si no quieren". Los dos ministros han acordado seguir hablando del tema las próximas semanas, antes de que el Consejo de Asuntos Generales se vuelva a reunir a mediados de noviembre.

Decisión de cada estado

Albares ya había desplegado este argumento durante la reunión con el resto de ministros, a los que ha asegurado que la situación del catalán, el gallego y el euskera, no tiene similitud con ninguna otra lengua de la UE. Según el ministro, las tres lenguas tienen reconocida la oficialidad en la Constitución; ya cuentan con un reconocimiento a diferentes niveles administrativos de la UE; se pueden utilizar en el Congreso y el Senado; tienen su propia traducción de los Tratados de la Unión depositados; y cuentan con un número de hablantes que, en el caso del catalán, supera las lenguas oficiales de diferentes países de la UE.

Con todo, antes de empezar la reunión del Consejo de Asuntos Generales que este martes se ha celebrado en Bruselas, el ministro de Exteriores letón ha dejado claro su convencimiento de que no se ampliará "en este momento" el número de lenguas oficiales de la UE. "No creo que en este momento este sea el tema número uno que tengamos que discutir. Tenemos muchos temas sobre la mesa. Tenemos la geopolítica y la posición estratégica de Europa en el futuro. Esto es a lo que creo que tenemos que dedicar nuestro tiempo ahora mismo", ha reprochado.

 

Al acabar el encuentro, durante el cual Albares ha insistido en que todos los gastos generados por la oficialidad de las tres lenguas serán asumidos por el estado español, el ministro español ha subrayado que ninguno de los socios de la UE ha expresado un veto a la propuesta española y que la petición seguirá su curso una vez se cierre el informe encargado por la Comisión sobre el presupuesto que comporta la medida.