El presidente del partido de extrema derecha Vox, Santiago Abascal, ha celebrado este lunes la fiesta nacional española del 12 de octubre desde Ceuta y, por tercera vez, ha plantado la celebración institucional con los reyes y el resto de representantes políticos del Estado, ya que no quiere estar en una "tribuna llena de traidores". El líder ultra dice así que su "obligación" es estar en la ciudad autónoma, cuyo presidente, Juan Jesús Vivas, sí ha asistido al desfile en Madrid, porque "no puede olvidar" a sus compatriotas después de haber "soportado una invasión patrocinada por Marruecos". En la comparecencia que Abascal ha hecho desde el mirador de Isabel II de Ceuta, el presidente de Vox ha estado acompañado por el eurodiputado y presidente de la Agrupación Nacional francesa, Jordan Bardella.
El desplazamiento de Abascal a Bardella se produce justamente el día en que el Estado español celebra su fiesta nacional, y el líder ultra dice que ha viajado a la ciudad autónoma para reivindicar la "soberanía y la integridad territorial" de España junto con Bardella, a quien ha descrito como un "amigo". La Agrupación Nacional francesa y Vox comparten espacio político europeo a través del grupo Patriots for Europe, y esta alianza se dejará ver también este martes, cuando Abascal presentará al líder ultra francés a los medios españoles en un desayuno informativo en Madrid.
Desde Ceuta, Abascal ha repetido sus mantras sobre la crisis migratoria de Ceuta y ha insistido en decir que todos los migrantes que llegaron entre el 30 y el 31 de julio, a quienes ha descrito como "invasores", deben ser "expulsados de tierra española". También ha pedido "militarizar" la frontera de Ceuta para evitar que se vuelva a repetir una crisis como la que todavía vive la ciudad autónoma.
En medio del escenario de precampaña electoral, Abascal ha recordado que "los españoles tendremos la oportunidad de cambiar las cosas, de recuperar nuestra dignidad nacional, y encontraremos la hora de devolver la grandeza a España", ha afirmado. Las últimas encuestas, publicadas este lunes, dibujan un escenario electoral muy favorable para la formación ultra. Sería el único partido de ámbito estatal que aumentaría su representación una vez que se abran las urnas el 29N y podría llegar a doblar los 33 escaños que ganó el año 2023 con una horquilla que se mueve entre los 64 y los 72 escaños. En este sentido, se ha animado a hacer promesas de cara a las elecciones y su participación en un futuro gobierno de España. Según ha explicado, si gobiernan habrá "repatriaciones inmediatas" y que los extranjeros que vivan "de las ayudas sociales" y "no estén trabajando" serán expulsados.
Sánchez es un "traidor" y un "corrupto"
"Tenemos la voluntad de recuperar España para que los españoles y las personas que han llegado legalmente, contribuyendo, sin imponer fanatismos religiosos, podamos convivir. Queremos una España que mantenga su identidad", ha remachado ante los periodistas. Desde el atril, también ha atacado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien ha descrito como un "traidor" y "corrupto", como también al conjunto del ejecutivo. Sánchez es un "presidente corrupto que trabaja para intereses ajenos" y "que estaba al corriente de lo que podía pasar y no hizo nada para evitarlo e impedirlo".
