Este fin de semana, los valencianos La Fúmiga se han despedido de Barcelona con una serie de tres conciertos en el Sant Jordi Club que han congregado a más de catorce mil personas en total. La despedida de la banda de Alzira, capitaneada por el icónico Artur Martínez, se produce todavía con la resaca emocional que ha dejado Oques Grasses, que pusieron punto final a más de quince años de trayectoria musical con cuatro conciertos consecutivos en el Estadi Olímpic de Montjuïc.
El espectáculo que ofreció el grupo liderado por Josep Montero estuvo a la altura de las expectativas que se habían depositado. La infraestructura técnica era la propia de las grandes producciones y no tenía nada que envidiar a los grandes artistas internacionales que hacen parada en la capital de nuestro país. Los de Osona hicieron un repaso a su extensa discografía, desde los primeros éxitos que los catapultaron a la escena nacional (Cul, Passos importants o John Brown) hasta los últimos trabajos con sonoridades más electrónicas (Cap amunt o Com està el pati) y se reservaron para el final los tres minutos más emotivos de la nota, con los integrantes del grupo cantando en acústico Sort de tu desde un pequeño escenario alzado en medio de la pista del estadio.
Llenar en cuatro ocasiones el recinto olímpico de Montjuïc es un récord que no ha superado nunca ningún artista nacional o extranjero. Oques Grasses, una banda que ha hecho de la sencillez su estandarte, lo ha conseguido cantando en catalán
Los hechos históricos necesitan tiempo para ser percibidos como tal. Hace falta perspectiva y conciencia colectiva para asimilarlos y entender qué han significado para la sociedad. Es evidente, sin embargo, que el adiós en mayúsculas de los de Osona es uno de los hitos más importantes de la historia de la música en nuestro país. Si de aquí a veinte años preguntamos a la IA que repase las grandes efemérides de la historia musical catalana, es muy probable que destaque los siguientes ítems:
- En 1985, Lluís Llach y Maria del Mar Bonet ofrecían un recital histórico cargado de simbolismo ante cien mil personas en el Camp Nou.
- Seis años más tarde, veintiuna mil personas llenaban el Sant Jordi para escuchar Sau, Sopa de Cabra, Els Pets y Sangtraït en la gran noche del rock catalán.
- En el año 2026, Oques Grasses ponen punto final a su trayectoria llenando en cuatro ocasiones el Estadi Olímpic, con doscientas veinte mil personas en total.
Es relevante fijarse en las cifras para entender el punto de inflexión que Oques Grasses ha supuesto para la cultura hecha en catalán. Barcelona es un punto de parada habitual para los grandes artistas internacionales en sus giras. En el año 2009, U2 llenó dos veces el Camp Nou con su gira U2 360º Tour. Las actuaciones más recientes de Bad Bunny, El Último de la Fila o Bruce Springsteen también han colgado el cartel de completo en dos ocasiones en el Estadi Olímpic. Sin embargo, llenar en cuatro ocasiones el recinto olímpico de Montjuïc es un récord que no ha superado nunca ningún artista nacional o extranjero. Solo Coldplay, en el año 2023 y en plena histeria colectiva por la banda londinense, consiguió igualar la gesta.
Oques Grasses, una banda que ha hecho de la sencillez su estandarte, lo ha conseguido cantando en catalán. Quizás, como diría el poeta: "No estamos tan mal".
