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Todavía faltan semanas para ir a las urnas, pero los principales marcos de debate que quieren imponer son claros. También que nos quieren hacer votar en clave española. Será una campaña agresiva y muy polarizada. Estas son algunas notas de precampaña.

Ada Colau ha amenazado al president Puigdemont desde medios públicos cuando ya se proponía como candidata. Cuando alguien entra en campaña, no se le puede colar como analista. Las reglas deben ser de respeto al pluralismo, sobre todo en medios públicos.

Rodalies no funciona. Los servicios alternativos de autobús tampoco. Miles de catalanes salen cada mañana de casa sin saber cuándo llegarán al trabajo. No es una incidencia, es un desastre estructural del que alguien debe asumir responsabilidades ya. El ministro Óscar Puente dedica tiempo a hacer tuits de campaña mientras Rodalies vive una crisis monumental. Es el ministro responsable. A lo mejor, antes de hacer de jefe de propaganda del PSOE, debería probar a hacer de ministro de Transportes.

Rodalies es una de las principales políticas de vivienda que necesita Catalunya. Un transporte fiable permite vivir más lejos de Barcelona sin perder calidad de vida. No es el agua, es el Estado. Ferrocarrils funciona. Renfe, no. ¿Por qué será? También está el boicot constante del sindicato de maquinistas. Combatió el traspaso de Rodalies y logró condicionarlo. Ahora vuelve a impedir que los trenes circulen. La seguridad deben garantizarla los organismos competentes, no los sindicatos. Catalunya debería estar formando a miles de conductores de tren. El poder de los maquinistas radica, en buena parte, en la imposibilidad de sustituirlos. Hay que formar profesionales para poder sustituir esta dependencia que no tiene ningún sentido.

Prácticamente todos los problemas que protagonizan esta campaña, en Catalunya se podrían resolver —o, como mínimo, afrontar con muchos más recursos— con el dinero del déficit fiscal

Desde que algunos partidos empezaron a definirse como "la izquierda del PSOE", el PSOE empezó a ganarles. Si eres un partido catalán y tu principal marco de referencia es el PSOE, tienes un problema. Y no es solo electoral, es de posicionamiento. El PSOE necesita absorber a toda su izquierda para sobrevivir. El PP está secuestrado por Vox. Compiten en radicalidad y han dejado el centro político libre. Quien tenga la valentía de ocuparlo podrá recoger sus frutos. Ahora y, sobre todo, mañana.

Sobre vivienda, un dato elemental: el PSC gobierna Barcelona, la AMB, la Diputación, la Generalitat y el Estado. Cuesta encontrar una concentración de poder institucional mayor. Pretenden hacer campaña como si los problemas los hubieran creado otros. Catalunya no es España. Tenemos una estructura económica y social diferente que hay que proteger. Aquí predominan las pymes y los pequeños propietarios, no las grandes corporaciones ni los fondos buitre. Hay que combatir los abusos y proteger nuestro modelo.

Si conviertes al pequeño propietario en enemigo público, acabarás sin pisos disponibles para alquilar. La alternativa sería expropiar. A algunos pseudosindicatos que aparecen más en TV3 que el propio Govern ya les parecería bien. Pero a la mayoría de los catalanes, no. Otros sindicatos se movilizan justo cuando el PSOE lo necesita. Con Sánchez en el gobierno, entre 2019 y 2025, en el Estado ha habido más de 240.000 lanzamientos judiciales, pero parece que el momento es ahora. Por la inflación o el nivel de los salarios, buenos muchachos.

Prácticamente todos los problemas que protagonizan esta campaña, en Catalunya se podrían resolver —o, como mínimo, afrontar con muchos más recursos— con el dinero del déficit fiscal. Para mí es el tema principal de campaña en lo que respecta a los catalanes. La precampaña dibuja una España cada vez más extrema. La extrema izquierda y la extrema derecha marcan el debate y los grandes partidos les siguen el juego. Catalunya es diferente y tiene una agenda política propia. Que alguien se dedique a defenderla.