Un grupo de autocalificados "intelectuales y artistas de izquierdas" han publicado este domingo en el diario El País un manifiesto donde califican "la convocatoria hecha por Puigdemont y su Gobierno" como "una trampa para toda la sociedad catalana" y "una estafa democrática" que no pueden avalar con su voto. Por este motivo hacen un llamamiento a no participar en una convocatoria que es "lo opuesto a un ejercicio de libre decisión del pueblo de Catalunya".

O sea, la Guardia Civil irá mañana a la redacción de El País con una orden judicial avisándolos de que dejen de hacer publicidad del referéndum, ¿verdad? En este caso publicidad en contra, pero publicidad.

Seguramente, los autocalificados "intelectuales y artistas de izquierdas" no se han planteado que quizás son ellos (y ellas) y lo que ellos (y ellas) representan lo que hace tiempo se ha marchado de España y no al revés. Puede ser que no se hayan cuestionado que la situación actual sea fruto de una reacción a la constatación de que hace tiempo que no interesamos a su España. Puede ser que todo sea culpa de su centralismo enfermizo, que ha intentado disimularse con aquella entrañable frase de "Catalunya nunca ha tenido tanta autonomía como ahora". Puede ser que las infraestructuras sean uno de los grandes ejemplos y que AENA, RENFE y ADIF sean algunas de las diversas semillas que ha florecido en el jardín del hartazgo generalizado. Puede ser que el diagnóstico expuesto hasta ahora sobre su actitud y posición pueda resumirse en la frase: "Si Madrid se va solo por ahí, puede ser que un día se encuentre con que los demás vamos todos juntos por otro lado". Todo eso puede ser, ¿verdad? Bien, pues la frase textual y el diagnóstico general son de Pasqual Maragall. De un artículo suyo publicado también en El País... el martes 27 de febrero del 2001. ¡¡¡HACE 16 AÑOS Y MEDIO!!! ​

¿Qué han hecho en todo este tiempo los autocalificados "intelectuales y artistas de izquierdas" para solucionar lo que apuntaba Maragall, poco sospechoso de ser un peligroso indepe de derechas y corrupto, hace 17 años? Porque de aquí llora a la criatura. Todos estos intelectuales tan revolucionariamente conservadores, que huyeron del 15-M y ahora del movimiento soberanista y que todavía se miran el mundo desde su añorada barra del Bocaccio, han tenido tiempo de sobras para hacer algo, aparte de criticar todo lo que huela a cambio. Ojo, que me parece muy bien que defiendan un centralismo extremo y un conservadorismo practicante, pero de los "intelectuales y artistas de izquierdas" se esperan propuestas, sí, pero sobre todo sinceridad. Que no nos den gato por liebre.

Uno de los grandes problemas que tiene España para los españoles autocalificados "de intelectuales y artistas de izquierdas" es que todavía les provoca un sentimiento de culpa reconocer que son nacionalistas españoles y que defienden la sagrada unidad de España de la misma manera como lo haría un Tejero cualquiera. De aquí viene que el soberanismo les incomode tanto, porque los obliga a mostrarse como son y los sitúa ante del espejo de su contradicción. El estar en misa y repicando.

Cuando tú vas de intelectual y artista de izquierdas y en el manifiesto tienes que escribir que lo firman personas "de variada adscripción ideológica y de distintas culturas políticas, que hemos luchado por las libertades contra el franquismo, contra el terrorismo y contra la guerra, por los derechos de las mujeres y de las minorias sociales, y ahora contra los recortes, la corrupción y que rechazamos las políticas del gobierno de Rajoy", es que te estás justificando. Bien, aparte de ponerte una medalla que muchos indepes se pueden poner. Y quizás mayor.

Y finalmente, solo para situar a quien promueve este manifiesto firmado por estos imprescindibles prohombres y promujeres, lea el hilo que ha publicado el fotoperiodista Jordi Borràs sobre el origen de la cosa.

¡IN-SU-PE-RA-BLE!

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