Cada año, miles de conductores acuden a la ITV convencidos de que su coche superará la inspección sin problemas. Sin embargo, muchos se llevan una sorpresa desagradable por defectos que podrían haberse detectado fácilmente en casa. Uno de los más habituales tiene que ver con el sistema de iluminación, un elemento fundamental para la seguridad y también una de las causas más frecuentes de suspenso.
Los técnicos recuerdan que comprobar el funcionamiento de las luces apenas lleva unos minutos. Aun así, es habitual encontrar vehículos con bombillas fundidas, pilotos traseros que no funcionan correctamente o intermitentes defectuosos. Son averías aparentemente pequeñas, pero que pueden reducir la visibilidad y aumentar el riesgo de accidente, especialmente durante la noche o en condiciones meteorológicas adversas.

Conviene revisar el sistema de iluminación antes de ir a la ITV
Las incidencias más comunes afectan a los faros de cruce, las luces de posición, los intermitentes o las luces de freno. En muchos casos, el conductor ni siquiera es consciente del problema porque rara vez revisa el vehículo desde el exterior. Por eso los especialistas recomiendan realizar una comprobación completa antes de acudir a la inspección técnica.
No solo importa que las luces funcionen. También es fundamental que estén correctamente reguladas. Un faro desalineado puede deslumbrar a otros conductores o iluminar insuficientemente la carretera. Este tipo de defecto también puede provocar un resultado desfavorable en la inspección, obligando al propietario a volver al centro una vez realizada la reparación.
Los problemas no se basan en si las luces funcionan o no
Los problemas relacionados con los faros suelen ser especialmente frecuentes en vehículos con varios años de antigüedad. El desgaste, la humedad o el deterioro de las conexiones eléctricas pueden afectar al funcionamiento del sistema. Incluso una tulipa dañada o un cristal excesivamente opaco pueden convertirse en motivo de rechazo durante la revisión.

Por este motivo, los profesionales aconsejan dedicar unos minutos antes de la cita. Basta con encender todas las luces, comprobar los pilotos delanteros y traseros, verificar los intermitentes y asegurarse de que las luces de freno responden correctamente al pisar el pedal. Una revisión sencilla puede evitar desplazamientos innecesarios y gastos adicionales.