Los conductores españoles podrían encontrarse con una desagradable sorpresa dentro de muy pocos días. La razón no está en una nueva subida del petróleo ni en una decisión de las petroleras. El problema está en que las ayudas fiscales que actualmente mantienen más bajos los precios de la gasolina y el diésel tienen fecha de caducidad. Por eso, cada vez más voces recomiendan llenar el depósito antes de que termine junio.
Desde hace meses, los carburantes se benefician de una reducción temporal de impuestos aprobada por el Gobierno. Esta medida rebajó el IVA del 21% al 10% y redujo también el Impuesto Especial de Hidrocarburos. El objetivo era contener el impacto económico provocado por las tensiones internacionales y por el encarecimiento de la energía derivado de los conflictos en Oriente Próximo.

Las ayudas al precio del combustible se acaban el 30 de junio
Gracias a estas medidas, los precios han conseguido mantenerse más contenidos de lo que muchos expertos esperaban. Según el propio Ejecutivo, sin estas ayudas los combustibles podrían haberse encarecido cerca de un 30% en algunos momentos especialmente complicados. Sin embargo, la prórroga aprobada en mayo finaliza el próximo 30 de junio, y todavía no existe confirmación oficial de que vaya a extenderse nuevamente.
La preocupación es especialmente elevada en el sector de las estaciones de servicio. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) ha solicitado públicamente que las rebajas fiscales se mantengan al menos hasta después del verano. Su argumento es sencillo. El turismo, el transporte y millones de conductores particulares dependen de unos costes de movilidad razonables durante los meses de mayor actividad del año.
Según los cálculos de esta organización, si desaparecen las ayudas actuales, el litro de gasolina podría encarecerse hasta 29 céntimos, mientras que el diésel aumentaría alrededor de 22 céntimos por litro. En un depósito medio de 50 litros, la diferencia podría superar fácilmente los diez euros por repostaje. Para quienes utilizan el coche a diario, el impacto sería todavía mayor a final de mes.

Expertos recomiendan aprovechar los precios actuales
La patronal recuerda además que las medidas han demostrado su eficacia. Desde su entrada en vigor, el precio de la gasolina se ha reducido más de un 15%, mientras que el del diésel ha bajado más de un 17%. Un alivio importante para familias, autónomos y empresas de transporte, especialmente en un momento en el que la economía sigue enfrentándose a numerosos desafíos.
Por todo ello, muchos expertos consideran prudente aprovechar los precios actuales mientras sigan vigentes las rebajas fiscales. Nadie puede asegurar qué ocurrirá después del 30 de junio. Pero si las ayudas desaparecen, llenar el depósito podría resultar bastante más caro.