El Opel Mokka tiene una de las imágenes más atractivas entre los SUV urbanos. Su diseño moderno, su frontal característico y sus líneas deportivas consiguen diferenciarlo de numerosos competidores. Sin embargo, el Ford Puma demuestra que la estética no lo es todo. El modelo estadounidense ofrece más espacio, un maletero considerablemente mayor y una gama mecánica variada. Argumentos que pueden resultar decisivos cuando el coche también debe cumplir las necesidades de una familia.
El Mokka mide 4,15 metros de longitud y destaca por sus proporciones compactas. Su carrocería facilita los desplazamientos urbanos, mientras que el habitáculo apuesta por una presentación moderna. Opel también ofrece un equipamiento interesante desde las versiones básicas. Incluye cámara trasera de 180 grados, faros LED, aire acondicionado y control de crucero. Tampoco faltan dos pantallas de siete pulgadas y conectividad con Apple CarPlay y Android Auto.

El Ford Puma es mejor opción para salir de la ciudad
Pero el Ford Puma cambia las reglas del juego cuando llega el momento de cargar el equipaje. Su carrocería alcanza los 4,23 metros de longitud, apenas ocho centímetros más que el Opel. Sin embargo, su maletero ofrece 456 litros, frente a los 350 litros del Mokka. La diferencia de 106 litros puede ser determinante para transportar maletas, carritos infantiles o todo lo necesario durante unas vacaciones familiares.
Además, Ford incorpora el práctico Megabox, un compartimento adicional situado bajo el suelo del maletero. Esta solución permite aprovechar mejor el espacio disponible. Con los asientos traseros abatidos, el Puma alcanza los 1.216 litros, mientras que el Mokka ofrece 1.105 litros. El modelo estadounidense también cuenta con una distancia entre ejes ligeramente superior. Por tanto, el Puma saca pecho en practicidad, uno de los aspectos más importantes para muchas familias.

Toda la gama del Puma está electrificada
El Ford Puma está disponible desde 23.805 euros. Su versión de acceso monta un motor EcoBoost de 125 CV y 210 Nm, asistido por tecnología híbrida ligera. Cuenta con etiqueta ECO de la DGT, cambio manual de seis velocidades y tracción delantera. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,8 segundos, alcanza los 191 km/h y registra un consumo medio de 5,4 litros cada 100 kilómetros.

La oferta mecánica no termina ahí. Ford también contempla alternativas de gasolina con tecnología MHEV de 155 CV potencia y una variante completamente eléctrica. Esta última permite superar los 400 kilómetros de autonomía, según la versión. El acabado Titanium incorpora pantalla multimedia de 12 pulgadas, cuadro digital de 12,8 pulgadas, cámara trasera, climatizador y numerosos asistentes de seguridad.