Muchos conductores creen que utilizar gasolina 98 es mejor para su coche. Consideran que este combustible mejora el rendimiento, protege el motor y ayuda a evitar averías. Sin embargo, pagar más por cada litro no siempre supone una ventaja. De hecho, miles de automovilistas podrían estar gastando dinero innecesariamente cada vez que visitan una gasolinera. La elección entre gasolina 95 y 98 depende principalmente de las características del motor, algo que muchos conductores desconocen..
El mecánico Juan José Ebenezer, propietario de Talleres Ebenezer, en Sevilla, ha explicado esta cuestión en un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, @talleresebenezer. El especialista, también creador de la marca BNZRACE, considera que muchos conductores desconocen las necesidades reales de sus vehículos. “Estás tirando el dinero usando gasolina 98”, advierte. Una afirmación que, naturalmente, tiene sus matices.

Diferencias entre gasolina 95 y 98
La diferencia entre ambos combustibles está en el octanaje. Este índice mide la resistencia de la gasolina a la detonación prematura dentro del motor. La gasolina 98 soporta condiciones de mayor presión y temperatura antes de producir ese fenómeno. Por eso resulta especialmente adecuada para determinados motores de altas prestaciones. La gasolina 95, por su parte, responde perfectamente a las necesidades de numerosos automóviles convencionales.
Ebenezer explica que un motor diseñado para funcionar con gasolina 95 no obtiene necesariamente mejores prestaciones al utilizar 98. El combustible más caro no aumenta automáticamente la potencia ni reduce el consumo. Tampoco garantiza una mayor duración del motor. Si la mecánica no está preparada para aprovechar ese octanaje adicional, el conductor simplemente estará pagando más por un beneficio que no necesita.

Comprueba el octanaje que necesitas antes de repostar
La situación cambia cuando el fabricante exige gasolina de 98 octanos. Algunos deportivos y vehículos de altas prestaciones necesitan ese combustible para funcionar correctamente. Utilizar gasolina 95 en motores que requieren 98 puede provocar detonaciones anómalas, pérdidas de rendimiento y, en determinadas circunstancias, daños mecánicos. Por eso, seguir las indicaciones del fabricante resulta fundamental para evitar problemas y gastos innecesarios.
El conductor puede comprobar el octanaje recomendado en el manual del vehículo o en la tapa del depósito. Esa información debe prevalecer sobre las recomendaciones genéricas. Además, conviene distinguir entre los octanos y los aditivos comerciales. Algunas gasolinas premium incorporan formulaciones específicas, pero eso no significa que todos los automóviles necesiten utilizarlas. No hay que pagar más por sistema.