Si eres de las personas a las que le gustan correr cuando vas por la autopista, llegando a superar el límite legal de 120 kilómetros por hora, tienes que saber que es una pérdida de dinero. Además, es un riesgo innecesario, viendo que te expones a recibir multas, y que pones en peligro tu salud y la de los ocupantes de tu vehículo, excediendo el límite permitido, sin recibir ninguna compensación a cambio. Porque gastas más dinero, y no ahorras tiempo.
Cuando llegas a los 140 kilómetros por hora, el consumo de combustible sube entre un 15% y un 30% más, que no es poca cosa, dependiendo del vehículo. Y si pensabas que llegas mucho más rápido a tu destino aumentando la velocidad, tienes que saber que te estás equivocando, pues únicamente te ahorras unos pocos minutos, una diferencia prácticamente irrisoria, que no compensa el riesgo que corres, ni el aumento del consumo de gasolina.
Y no todo es el tiempo ni el dinero, también hay que recordar que la seguridad es lo más importante. Asimismo, una velocidad superior a la permitida implica un mayor desgaste de los neumáticos, un mayor desgaste mecánico, un viaje mucho más cansado y un riesgo muy superior a sufrir un accidente, y que sea mortal. Después de valorar todo esto, no es necesario decir que es un error que tienes que corregir y erradicar de forma obligatoria.