Es de sobras conocido que la industria del automóvil está pasando por el que seguramente sea su periodo de transición más importante de su historia, entre otras cosas porque la entrada en juego de los motores eléctricos ha provocado numerosos cambios que hasta ahora eran impensables.

En este sentido, marcas como Tesla o BYD pueden presumir de ser las auténticas referencias a nivel de ventas en todo el mundo, especialmente en el caso de la marca americana que ha sabido poco a poco ir posicionándose en un mercado en el que en un principio eran muchos los que aseguraban que no iba a tener precisamente mucho éxito.

 

Eso sí, cabe tener en cuenta que, más allá de los problemas de ventas que están teniendo actualmente los coches eléctricos, sobre todo en Europa, hay un problema que afecta gravemente también a las ventas de estos modelo, y ese no es otro que su depreciación al cabo de muy poco tiempo en el mercado de segunda mano.

Los eléctricos pierden mucho más valor en el mercado de segunda mano

No es que sea ningún secreto que cualquier coche, ya sea premium, generalista, low-cost, de combustión, híbrido o 100 × 100 eléctrico, pierde valor desde el primer minuto en el que sale del concesionario tras su venta. Eso sí, lo que seguramente no se esperaban ni en Tesla ni el resto de fabricantes que están apostando de forma evidente con los eléctricos son los resultados obtenidos por un estudio que ha medido precisamente cuál ha sido la depreciación de varios coches eléctricos al cabo de un año de ventas.

 

Y es que este estudio publicado en la revista norteamericana Wired apunta que, si bien es cierto que no todos los eléctricos se deprecian igual, son ni más ni menos que seis los coches eléctricos que han perdido en torno a un 50 % de su valor de venta tras tan solo 12 meses después de su venta. Destacan nombres en esta lista como los del propio Tesla Model 3, el Ford Mustang Mach-e, el Porsche Taycan o el Polestar 2.

Pero lo peor tanto para este tipo de modelos como para tantos otros eléctricos que se deprecian mucho en el mercado de segunda mano es que, si se compara su depreciación con modelos equivalentes pero con motores de combustión, la de los motores de combustión es mucho menor, algo que evidentemente no ayuda a que las cifras de ventas de los eléctricos aumenten.