Durante años ha sido habitual que muchos conductores guardaran en la guantera del coche pequeños objetos útiles para el día a día. Entre ellos, uno de los más comunes ha sido la clásica navaja multiusos. Estas herramientas, conocidas popularmente como navajas suizas, se utilizaban para multitud de situaciones: desde cortar algo durante un viaje hasta resolver pequeños imprevistos.

La costumbre de llevar este tipo de utensilios se popularizó especialmente en vehículos que realizaban trayectos largos o en conductores que querían disponer de herramientas básicas en cualquier momento. Sin embargo, lo que durante décadas fue una práctica normalizada puede convertirse hoy en un problema legal si se detecta durante un control de tráfico.

No es ningún secreto que las autoridades tienen la capacidad de inspeccionar determinados elementos dentro del vehículo cuando realizan controles en carretera. En esas inspecciones no solo se comprueba la documentación obligatoria del coche o del conductor, sino también la posible presencia de objetos que puedan considerarse peligrosos.

Objetos que pueden generar problemas en un control

Cuando un agente de la Guardia Civil realiza un control, puede solicitar la documentación del vehículo, comprobar el estado del coche e incluso revisar algunos elementos del interior si lo considera necesario. Dentro de estas comprobaciones también se incluye la presencia de utensilios que puedan representar un riesgo.

Entre los objetos que pueden generar problemas se encuentran ciertas herramientas metálicas, especialmente aquellas que incorporan cuchillas. Las navajas multiusos, por ejemplo, incluyen diferentes herramientas en un mismo dispositivo, como cuchillos, sierras pequeñas o punzones. Aunque en muchos casos se consideran utensilios prácticos, también pueden ser interpretados como objetos potencialmente peligrosos.

En este sentido, la normativa establece que portar determinados elementos dentro de un vehículo puede ser sancionable si no existe una justificación clara para su transporte. Es decir, no basta con que el objeto sea de uso común; también debe existir un motivo razonable para llevarlo en ese momento.

Por ejemplo, transportar herramientas en el contexto de una actividad profesional o en un desplazamiento relacionado con trabajo puede considerarse justificable. Sin embargo, llevar una navaja simplemente por costumbre dentro de la guantera puede generar dudas durante un control.

Multas elevadas según la gravedad de la infracción

Las sanciones relacionadas con este tipo de situaciones pueden aplicarse a través de diferentes normativas. En algunos casos, los agentes pueden recurrir al Reglamento General de Circulación si consideran que el objeto transportado supone un riesgo en el contexto del uso del vehículo.

Por otro lado, también puede aplicarse la normativa de seguridad ciudadana cuando se entiende que el objeto transportado puede utilizarse como arma o representar un peligro potencial. En estos casos, las sanciones económicas pueden ser mucho más elevadas.

Las multas previstas en este tipo de infracciones pueden oscilar entre los 601 y los 3.005 euros, dependiendo de la gravedad de la situación y de la valoración realizada por los agentes. El importe final dependerá de factores como el tipo de objeto encontrado, las circunstancias del control y la posible justificación ofrecida por el conductor.

Lo destacable en este caso es que muchos conductores siguen llevando este tipo de utensilios en el coche simplemente por tradición o por costumbre. Sin embargo, la normativa actual es mucho más estricta en lo que respecta al transporte de objetos potencialmente peligrosos, lo que puede convertir un objeto aparentemente inofensivo en motivo de una sanción considerable durante un control de carretera.