Tener más de 200 CV en una motocicleta deportiva puede parecer el sueño de cualquier aficionado, pero aprovechar semejante potencia en carretera es otra historia. Ducati conoce perfectamente esta realidad. Por eso, la nueva Panigale V2 plantea una alternativa a la espectacular Panigale V4. La italiana conserva una estética de competición y unas prestaciones extraordinarias, pero apuesta por una conducción más accesible y aprovechable. La Panigale V4 continúa siendo una máquina extraordinaria, especialmente para los pilotos que buscan el máximo rendimiento en circuito. Sin embargo, la V2 demuestra que menos potencia no significa necesariamente menos diversión.
La diferencia entre ambas comienza por sus motores. Mientras la Panigale V4 desarrolla 216 CV, la nueva V2 utiliza un bicilíndrico de 890 centímetros cúbicos que entrega 120 CV y 93,3 Nm de par máximo. Son casi 100 CV menos, pero también una potencia más razonable para disfrutar de una carretera de curvas. La distribución variable permite conseguir una respuesta progresiva sin renunciar al carácter deportivo.

Menos potente, pero más ligera y manejable
El peso también juega a favor de la Panigale V2. Ducati anuncia 179 kilos en orden de marcha sin combustible, cifra que baja hasta los 176 kilos en la versión V2 S. La marca ha conseguido reducir 17 kilos respecto a la generación anterior. Esta ligereza facilita los cambios de dirección y reduce el esfuerzo físico del conductor. En carreteras reviradas, semejante agilidad puede resultar más gratificante que disponer de una potencia descomunal.
La nueva Panigale V2 tampoco obliga a renunciar a una parte ciclo sofisticada. La versión convencional incorpora una horquilla Marzocchi ajustable y un amortiguador trasero Kayaba. La V2 S apuesta por suspensiones Öhlins, orientadas a una conducción todavía más exigente. Ambas utilizan frenos Brembo con discos delanteros de 320 milímetros. Ducati mantiene así una configuración preparada para disfrutar tanto en carretera como en circuito.

Tecnología que vela por tu seguridad
La electrónica también está a la altura de lo que se espera de una Ducati moderna. La V2 incorpora ABS en curva, control de tracción, control de caballitos y diferentes modos de conducción. También ofrece cambio rápido Ducati Quick Shift para subir y bajar marchas. Estas ayudas permiten adaptar el comportamiento de la motocicleta a diferentes situaciones, sin perder la conexión directa entre el piloto y la máquina.
El precio representa otra diferencia importante respecto a la V4. La Panigale V2 cuesta desde 17.690 euros, mientras que la V2 S arranca en 19.990 euros. Ducati también ha trabajado para reducir los costes de mantenimiento. El nuevo bicilíndrico establece los intervalos de revisión del juego de válvulas cada 45.000 kilómetros, una cifra especialmente interesante para quienes utilizan su deportiva con frecuencia.