No es que sea precisamente ningún secreto que uno de los factores que está haciendo de los modelos de Tesla modelos muy exitosos a nivel mundial es su alta carga en todo lo que se refiere a tecnología puntera en el sector del automóvil. Y es que, más allá de ser modelos con motor es 100 × 100 eléctricos, con la calidad por encima de la media y con diseños muy atractivos, los Tesla suelen apostar por el también un paso por delante respecto a la gran mayoría de rivales directos lo que se refiere a ayudas a la conducción.
Un muy buen ejemplo de ello es el sistema autopilot de los modelos de Elon Musk, un sistema de conducción autónoma que, si bien es cierto que en algunos casos necesitaba aún un amplio margen de mejora, no deja de ser uno de los avances más interesantes en los últimos años.
Un sistema que, al menos de momento en Europa, más allá de que esté mucho más restringido que en Estados Unidos, tan solo está presente en los modelos más premium de nuestro mercado. No ocurre precisamente lo mismo en China, donde se acaba de presentar un modelo con precios low cost que cuenta con un sistema de conducción autónoma.
El Baojun KiWi, un low cost con sistema de conducción autónoma
No es otro que el Bajoun KiWi, cuya marca forma parte de SAIC-GM-Wuling, una sociedad establecida entre SAIC Motor y General Motors y que está apostando por los modelos eléctricos. Una puesta más que segura teniendo en cuenta que, a diferencia de lo que ocurre en otros mercados, en China el auge de los eléctricos es mucho más imparable, y ya son muchos los que se están decantando por este tipo de modelos, entre otras cosas también porque son modelos con precios cada vez más atractivos.
En el caso de este pequeño modelo que tan sólo se vende ahora en China, su versión más básica tiene un precio de unos 10.000 euros, mientras que la mejor dotada, la que cuenta con este ingenioso sistema, no supera los 11.500 euros.
Un sistema denominado Lingxi, que incluye cámara binocular de vista frontal, radar de onda milimétrica y hasta 12 radares ultrasónicos. Gracias a este sistema, el KiWi puede utilizar control de crucero adaptativo, evitar obstáculos, contar con mantenimiento de carril avanzado e incluso cambio de carril automático, entre otras muchas funciones.
Un pequeño motor eléctrico de apenas 53 caballos de potencia y una velocidad máxima de 100 km/h, este modelo está pensado por y para el día a día en las ciudades. Eso sí, que este tipo de modelo sea con este precio incorporar este tipo de sistemas no deja de ser un gran avance para la industria.