La Unión Europea ha advertido que los Estados miembros se tienen que preparar para posibles interrupciones prolongadas de los mercados energéticos a raíz de la guerra en Oriente Medio. En una carta dirigida a los gobiernos europeos, el comisario de Energía, Dan Jørgensen, recomienda actuar con urgencia y adoptar medidas de ahorro, como evitar vuelos, ya que el combustible de aviación es el producto más expuesto a la crisis. "La seguridad del suministro de la Unión Europea sigue estando garantizada. Pero debemos estar preparados para una perturbación potencialmente prolongada del comercio internacional de la energía. Por eso debemos actuar ya", sostiene el comisario en un comunicado difundido este martes.

El conflicto ya ha tenido un impacto directo en los precios de la energía. En Europa, el coste del combustible se ha disparado más de un 70%, con consecuencias inmediatas sobre la inflación. Según los últimos datos de Eurostat, esta podría pasar del 1,9% de febrero al 2,5% en marzo, superando el objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo. La energía será el sector con un incremento más notable, rozando el 5%, pero también se prevén subidas en servicios, alimentos, alcohol y tabaco. Este contexto inflacionario también ha impulsado el euríbor, que cierra marzo en el 2,87%, con una media mensual del 2,565%, el mayor aumento desde 2023.

"Tendréis que luchar por vosotros mismos. Los EE. UU. no estarán allí igual que vosotros no estuvisteis allí para decapitar a Irán"

En paralelo, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado el tono contra los países que, según él, no han colaborado a "decapitar a Irán". En una publicación en su red Truth Social, ha planteado dos opciones a los aliados: comprar petróleo norteamericano o asumir por sí mismos la búsqueda de recursos energéticos. "Tendréis que luchar por vosotros mismos. Los EE. UU. no estarán igual que vosotros no estuvisteis para decapitar a Irán", ha afirmado.

A pesar de que Trump asegura que en Estados Unidos hay exceso de petróleo, los precios también se han disparado. El galón de gasolina ya supera los cuatro dólares, un nivel que no se veía desde 2022, mientras que el diésel ha pasado de 3,76 a 5,45 dólares por galón en solo un mes. El escenario energético global, marcado por la incertidumbre y la tensión geopolítica, apunta a semanas clave para la estabilidad económica tanto en Europa como a escala internacional.