Cargando...

Donald Trump parece dispuesto a convertir la sala de prensa de la Casa Blanca en un ring de combate. O quizás solo quiere ver cómo reaccionan los periodistas ante la posibilidad de que, en lugar de un portavoz con americana y corbata, comparezca un especialista en artes marciales mixtas acompañado de varios campeones de la UFC. Con el presidente estadounidense, la frontera entre la broma y la realidad política vuelve a ser más bien difusa. Este sábado, Trump anunció que había ofrecido a Dana White, presidente de la organización de combates Ultimate Fighting Championship (UFC) y amigo personal suyo, convertirse en el nuevo portavoz de la Casa Blanca. La propuesta, formulada a través de Truth Social, ha despertado una mezcla de perplejidad, ironía y escepticismo en los medios estadounidenses, que se han apresurado a intentar averiguar si el presidente hablaba en serio o simplemente se divertía.

Y es que Trump no se ha limitado a ofrecerle el cargo. También ha sugerido que White se presente a trabajar con un equipo de luchadores profesionales que le ayuden a plantar cara a los adversarios políticos de la Administración. "Necesitamos a esta gente para defendernos de la izquierda lunática", ha escrito el presidente, antes de suplicar a su amigo que acepte el trabajo. Entre los nombres propuestos figuran estrellas de las artes marciales mixtas como Islam Makhachev, Khabib Nurmagomedov, Justin Gaethje, Daniel Cormier y Amanda Nunes. Una plantilla más propia de una velada de combates que de una comparecencia ante la prensa acreditada en Washington.

Mensaje de Trump en Truth Social


Pero detrás de la broma también se puede esconder un desprecio nada disimulado hacia los medios de comunicación. Porque, ¿qué pretende transmitir Trump cuando propone convertir al responsable de su comunicación en un promotor de combates rodeado de luchadores profesionales? La imagen sugiere que la sala de prensa de la Casa Blanca ha dejado de ser un espacio donde el poder da explicaciones para convertirse en un ring donde los periodistas son adversarios a los que hay que derrotar. Es una interpretación que también han apuntado algunos medios estadounidenses, especialmente The A.V. Club. Y quizás este es el mensaje más revelador de todo: que Trump se permite bromear con una de las principales herramientas de transparencia de la presidencia mientras continúa sin encontrar una voz estable que responda ante la prensa.

La CNN destapa la broma, pero la oferta ha existido

La primera respuesta al misterio la ha aportado la CNN. Según la cadena, un asesor de Trump ha reconocido que el presidente bromeaba con la propuesta. Además, una fuente conocedora de la situación ha asegurado que Dana White había rechazado la posibilidad de convertirse en portavoz presidencial. La información, sin embargo, no ha acabado de disipar toda la ambigüedad, especialmente porque el responsable de comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung, se ha añadido al espectáculo compartiendo el mensaje presidencial y animando a White a aceptar el cargo con un entusiasta "¡Y tanto! ¡Hazlo!".

Titular de la CNN donde informa que White ha rechazado la oferta

La agencia Associated Press ha abordado inicialmente la noticia con una pregunta que lo resume todo: Trump ha ofrecido el trabajo al jefe de la UFC, pero nadie quiere aclarar si está bromeando. El mismo planteamiento ha recogido el Los Angeles Times, que ha destacado el carácter extraordinario de la propuesta, incluso para un presidente acostumbrado a romper las convenciones. Axios, por su parte, ha subrayado la gran dosis de escepticismo con que se ha recibido el anuncio en las redes sociales y ha remarcado que el ofrecimiento llega cuando Trump necesita reconstruir su equipo después de la derrota republicana en las elecciones de medio mandato. 

El titular de 'Los Angeles Times'

La publicación New York Magazine, a través de su sección política Intelligencer, ha ido más allá de la simple perplejidad y ha tratado el episodio con una buena dosis de sarcasmo. El medio ha destacado la paradoja de un presidente que acaba de situar Stephen Miller al frente de su administración y que, al mismo tiempo, juega con la posibilidad de convertir un promotor de combates en la cara pública de la Casa Blanca. Una extravagancia que, según esta lectura, encaja con el particular estilo político de Trump.

Dana White sigue el juego y anuncia una reunión con Trump

El protagonista involuntario —o quizás no tanto— del episodio tampoco ha contribuido mucho a aclarar las cosas. Dana White ha publicado en Instagram una imagen en la que aparece detrás del atril de la sala de prensa de la Casa Blanca, acompañada de un mensaje sugerente: "Hacia una nueva etapa". Una manera de alimentar los rumores sin comprometerse a nada. White, que el sábado se encontraba en Londres para promocionar un evento de boxeo, ha explicado entre sonrisas que viajará a Washington para reunirse con Trump este lunes. Cuando los periodistas le han preguntado cómo podría compaginar sus responsabilidades empresariales con el cargo de portavoz presidencial, ha reconocido que ya tiene suficiente trabajo. Y ha dejado el resto de explicaciones para después del encuentro.

Dana White responde al ofrecimiento de Trump con este mensaje en Instagram

Una broma con una crisis de comunicación detrás

Pero detrás de las risas hay un problema muy real. La Casa Blanca sigue buscando una voz oficial estable después de la salida de Karoline Leavitt, el pasado agosto, y del fugaz paso de Katie Zacharia, que solo resistió cinco días en el cargo. Una rotación que ha dejado una de las posiciones más visibles de la Administración sin un responsable consolidado en un momento políticamente delicado. La situación se ha complicado después de las elecciones legislativas del martes, en que los republicanos han perdido el control de las dos cámaras del Congreso. Con los demócratas preparándose para impulsar investigaciones sobre la Administración, la necesidad de una estrategia de comunicación sólida es especialmente evidente. Es en este contexto que Axios interpreta la propuesta de Trump como una posible expresión de su gusto por la confrontación, aunque nadie haya confirmado que hubiera una intención real de nombrar a White. 

La ironía es que, mientras Washington necesita a alguien capaz de explicar las decisiones del gobierno y responder a las preguntas de los periodistas, Trump ha decidido jugar con la idea de recurrir a un hombre acostumbrado a organizar combates. Y, para colmo, con un equipo de pesos pesados dispuesto a acompañarlo. Quizás todo no pase de una broma entre dos viejos amigos. Pero el episodio deja una imagen reveladora de la política comunicativa de Trump: una propuesta lanzada en las redes sociales, amplificada por su propio equipo y convertida en noticia internacional antes de que nadie acabe de aclarar qué había de verdad. De momento, los luchadores no han desembarcado en la sala de prensa de la Casa Blanca. Pero Trump ya ha conseguido que medio país se pregunte si la próxima rueda de prensa será una comparecencia política o el combate estelar de la noche.

¿Quién es Dana White?

Dana White (Manchester, Connecticut, 1969) no es un luchador profesional, sino un empresario que ha convertido las artes marciales mixtas en un negocio multimillonario. Presidente y consejero delegado de la Ultimate Fighting Championship (UFC), la principal organización mundial de esta disciplina, White es conocido por su carácter directo, provocador y a menudo beligerante con los medios de comunicación. Su amistad con Donald Trump se remonta a más de 25 años, cuando el magnate neoyorquino abrió las puertas de sus casinos de Atlantic City a los combates de la UFC, en una época en que este deporte tenía dificultades para encontrar escenarios. 

Desde entonces, White se ha convertido en uno de sus aliados más fieles, hasta el punto de participar activamente en sus campañas electorales e intervenir en convenciones republicanas, y ha ayudado a acercar a Trump a determinados sectores del electorado masculino y ha colaborado en la organización de eventos deportivos vinculados al presidente. El pasado junio, la propia Casa Blanca acogió una velada de la UFC en los jardines de la residencia presidencial con motivo del 80.º aniversario del presidente. Ahora, al menos sobre el papel, Trump parece querer llevar a los protagonistas de aquel espectáculo hasta la sala de prensa. Trump describió a White como "un luchador y guerrero violento", unas credenciales sin precedentes a la hora de describir a cualquiera de los anteriores portavoces de la Casa Blanca. White también forma parte del consejo de administración de Meta, propietaria de Facebook e Instagram. Una trayectoria que ayuda a entender por qué Trump ha pensado en él para protagonizar una broma que mezcla política, espectáculo y confrontación con la prensa.