Trump admite ante la ONU que se ha planteado "aniquilar" Irán, pero confía en llegar a un acuerdo

Donald Trump ha situado a Irán en el centro de su discurso de este martes ante la 81.ª Asamblea General de la ONU con una amenaza directa: el presidente de Estados Unidos ha afirmado que se plantea "aniquilar" a la República Islámica si no se llega a un acuerdo, aunque al mismo tiempo se ha mostrado convencido de que ambas partes acabarán pactando después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.

"Tengo que tomar una gran decisión. ¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho más grande de lo que ha sido nunca, quizás uno de los más grandes de Oriente Medio o incluso del mundo?", ha planteado Trump ante los líderes reunidos en Nueva York. El presidente estadounidense ha continuado elevando el tono: "¿O aniquilo la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles nunca más la oportunidad de matar y destruir personas y países?". Y ha añadido: "¿Los arrastro al infierno sin posibilidad de supervivencia y sin esperanza de grandeza futura durante generaciones?".

A pesar de estas palabras, Trump ha asegurado que confía en una salida negociada. "Creo que haremos un acuerdo justo después de las elecciones, porque no tiene sentido para ellos no hacerlo. Están esperando a ver cómo me va en las elecciones de medio mandato. Lo que no se dan cuenta es que yo no me presento. Eso ya lo hice y gané por goleada", ha afirmado.

En una intervención marcada por la defensa de su gestión, Trump también ha advertido que Washington está dispuesto a utilizar la fuerza militar para proteger sus intereses en el continente americano y ha anunciado que su gobierno empezará a referirse a la inteligencia artificial como "superinteligencia".

"Estados Unidos ha vuelto"

Trump ha iniciado su intervención con un mensaje de fortaleza interna. "Estados Unidos ha vuelto y es más fuerte que nunca", ha proclamado, antes de asegurar que el país lidera en economía, tecnología y capacidad militar. "Mientras otros han hablado, yo he actuado. Mientras otros han hablado de paz, yo la he hecho realidad. Mientras otros han ignorado las amenazas, yo las he afrontado. Mientras otros han hablado de valentía, Estados Unidos la ha demostrado", ha defendido.

El presidente también ha vuelto a reivindicar su política migratoria y ha asegurado que "en los últimos 16 meses no se ha admitido a ningún inmigrante ilegal en Estados Unidos". También ha atribuido a sus políticas una reducción de la criminalidad y ha presentado Washington como una ciudad más segura que cuando volvió a la Casa Blanca.

En política exterior, Trump ha afirmado que su gobierno está trabajando con Rusia y Ucrania para poner fin a la guerra. "Estamos trabajando muy estrechamente con los líderes de Rusia y Ucrania, y conseguiremos resolver este asunto. Creo que pasará más rápido de lo que la gente piensa", ha declarado. Cabe recordar que hace dos años, en sus mítines de campaña, el magnate estadounidense aseguraba que si ganaba, acabaría la guerra de Rusia y Ucrania en 24 horas. Desde el primer día que lo aseguró, el 14 de julio de 2024, ya han pasado 19.218 horas.

También ha repetido que su administración ha puesto fin a ocho guerras y ha reivindicado su actuación en conflictos como el de Gaza.

Advertencia militar en América Latina y presión sobre Cuba

Trump ha aprovechado el discurso para lanzar una advertencia al conjunto del continente americano. "Ya no permitiremos que las amenazas contra el país arraiguen en ningún lugar del continente americano. Y, si es necesario, utilizaremos nuestro poder militar sin igual para proteger los intereses nacionales de los Estados Unidos", ha asegurado.

El presidente ha dedicado una parte de la intervención a México, que ha descrito como "el epicentro de la violencia de los cárteles". "Es inaceptable que Estados Unidos compartan una frontera de 2.000 millas con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad", ha afirmado. A pesar de estas palabras, Trump también ha asegurado que mantiene una "muy buena relación" con el gobierno mexicano y ha sostenido que ambos países han hecho "grandes avances" en la lucha contra los cárteles.

El presidente estadounidense también ha cargado contra Cuba y ha afirmado que el país "acabará cayendo". "Es un Estado absolutamente fallido. Está fracasando como nunca antes y acabará cayendo", ha declarado. Trump ha explicado que el secretario de Estado, Marco Rubio, está inmerso en negociaciones con la isla. Durante estas palabras, la delegación cubana ha abandonado la sala de la Asamblea General.

Sobre Venezuela, Trump ha asegurado que Washington trabaja con sus dirigentes para "forjar un futuro mejor para el pueblo venezolano" tras la captura de Nicolás Maduro y ha vuelto a referirse al acuerdo relacionado con las reservas de petróleo del país.

De la inteligencia artificial a la "superinteligencia": "No detendré su crecimiento"

Otra de las novedades del discurso ha sido el anuncio de que Estados Unidos adoptará el término "superinteligencia" para referirse a la inteligencia artificial. Trump ha rechazado los avisos sobre los posibles riesgos del desarrollo de esta tecnología y los ha comparado con las alertas sobre el cambio climático, que también ha descalificado. "A partir de hoy y de ahora en adelante, todos los documentos de Estados Unidos, y esperamos que todos los del mundo, serán cambiados para incluir el término mucho más correcto, 'súper', en oposición al de 'artificial'", ha anunciado.

Trump ha defendido que no quiere frenar el desarrollo tecnológico estadounidense: "No truncaré el crecimiento de algo que será más grande que la revolución industrial".

Sus palabras han contrastado con el discurso pronunciado anteriormente por el secretario general de la ONU, António Guterres, que había reclamado más control sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y había advertido: "Los robots asesinos no tienen lugar entre nosotros".

Trump también ha cargado contra la Corte Penal Internacional y ha pedido a los países que "abandonen la institución inmediatamente", en un momento en que su administración prepara sanciones contra el tribunal con sede en La Haya.