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Una relación que comenzó por Tinder en otoño de 2024 acabó con la expulsión de un militar español de la base británica de Northwood, el principal centro de operaciones navales de la OTAN, después de que la Alianza acusara a la mujer implicada de ser una espía rusa y al comandante de haber comprometido la seguridad de la base. Todo habría comenzado en otoño de 2024, cuando el militar conoció, a través de la aplicación de citas Tinder, a una mujer a la que el diario The Telegraph, que avanza la noticia, llama Janina White. La mujer ostentaba doble nacionalidad británica y polaca, pero había nacido en Rusia. Fue acusada de espiar para el Kremlin y, aunque ella niega tales acusaciones, la OTAN, así como el propio aparato de seguridad español, iniciaron una investigación sobre sus sospechas y determinar los posibles vínculos con los servicios secretos del Kremlin. Por esta razón, se retiró la acreditación al militar que acabó volviendo al Estado español en verano de 2025.

El oficial español estaba destinado al Mando Marítimo Aliado de Northwood, el organismo de la Alianza Atlántica que se ocupa de monitorizar los submarinos y buques de guerra rusos que discurren por las aguas del Reino Unido, como también de vigilar los petroleros rusos sancionados de la flota fantasma de Vladímir Putin. El oficial conoció a White, de 49 años y recientemente separada de su marido, a finales de 2024. El militar español también acababa de romper su relación con su mujer, con quien había tenido dos hijos. Después de conocerse, se mudaron juntos, explica The Telegraph, que indica que ella llegó incluso a entrar en la base en una celebración de Navidad en diciembre de 2024. Hasta llegó a acompañar al militar a un viaje al cuartel de la OTAN en Oeiras, Portugal. 

Las alarmas saltaron en la OTAN, que se puso a investigar a la pareja. Los servicios de seguridad de la OTAN iniciaron una investigación por las sospechas de que la mujer pudiera estar en contacto con el espionaje ruso, investigación que acabó meses después con la retirada al militar español del pase de acceso a la base, la acreditación de seguridad y el regreso a España. Las fuentes de la Armada Española han confirmado a EFE este "incidente puntual" y el regreso a España del militar, aunque no han precisado cuál fue su destino y si permanece en activo o, como afirma The Telegraph, ya ha pasado a la reserva.

"No soy ninguna espía rusa"

La mujer ha negado en todo momento ser espía rusa y, según los documentos judiciales a los que ha podido acceder el diario británico, nunca ha sido detenida ni acusada formalmente de espionaje. Aun así, el oficial español acabó suspendido de sus funciones. "Ciertamente sé que no soy ninguna espía rusa. La última vez que lo comprobé no lo era", dice White en declaraciones a The Telegraph. Sin embargo, asegura que el mes pasado un agente de inteligencia ruso la invitó a un café y la interrogó sobre la investigación de la OTAN y su relación con el comandante español en un viaje que hizo a San Petersburgo para visitar a su padre enfermo. Según relata, el investigador, de nombre Andrei y miembro del Servicio de Seguridad Federal de Rusia, la interrogó durante dos horas sobre su relación, ya acabada, con el militar español, cómo se habían conocido y cómo era su relación en esos momentos.