Paraguay se encuentra sometido a una grave crisis política después de que el presidente del país, Santiago Peña, renunciara al cargo. La dimisión de Peña se produce a raíz del escándalo en el que se ha visto involucrado por la intervención del gobierno paraguayo en Ueno Bank, una entidad privada a la cual ha estado vinculado y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas. Además, su dimisión se produce poco antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso por este escándalo en el que la entidad financiera ha caído por debajo del 50% del mínimo exigido, "a consecuencia de ajustes realizados en los estados financieros durante el proceso de regularización", según el Banco Central del Paraguay.
"He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República; lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas", ha indicado en un vídeo difundido en la red social X. Peña, que solo se ha comunicado a través de redes sociales desde el martes, cuando Ueno Bank fue intervenido, aseguró enfrentar "uno de los momentos más difíciles" de su vida y vaticinó que será la historia la que "se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir". También pedía disculpas al pueblo del Paraguay y aseguraba que su intención "nunca fue defraudar la confianza que depositaron en mí".
Los ahorros de miles de clientes han quedado congelados
Sobre su renuncia, este jueves, ha indicado que la presenta "con absoluto respeto" a la Constitución y a los mecanismos institucionales y democráticos y ha manifestado su deseo de que a los afectados por el cierre de Ueno Bank "se les garantice la devolución de esos recursos". "Que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos y los recursos que pertenecen a todos los paraguayos", ha puntualizado el hasta ahora gobernante, cuya salida abre la puerta a una sucesión en el poder.
Ueno Bank es una entidad privada que durante su mandato ha recibido millonarios recursos de organismos como el Instituto de Previsión Social (IPS), que se encarga de gestionar las pensiones de la mayoría de los trabajadores del país. La entidad financiera cuenta con 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes y, a raíz del procedimiento de resolución o disolución, los ahorros de miles de usuarios han quedado congelados. Además, el banco patrocina equipos de fútbol local, la selección de Paraguay e, incluso, eventos como la etapa en el país del Mundial de Rally.