Dos cazas F-18 del Ejército del Aire y del Espacio español desplegados en Rumanía han despegado esta noche después de que los sistemas de vigilancia radar detectaran varios objetivos aéreos cerca de la frontera con Ucrania. La alerta se activó de madrugada, cuando los radares rumanos detectaron un grupo de objetivos aéreos al norte de Chilia Veche, una localidad situada muy cerca de la frontera. Según el Ministerio de Defensa de Rumanía, los aparatos se encontraban en territorio ucraniano, pero lo suficientemente cerca para que las autoridades activaran los protocolos de seguridad.
A las 4:41 horas, el Centro Nacional Militar de Mando avisó a los servicios de emergencia y se envió un mensaje RO-Alert a los habitantes del norte del distrito de Tulcea.
Update – Press Release
— MApN (@MApNRomania) September 24, 2026
Further to the information previously released regarding the incident on the morning of September 24, we specify that the aerial target moved within the national airspace for approximately four minutes, after which it crashed near the locality of Solca,…
Dos F-18 salen a controlar la zona
Al mismo tiempo, dos de los siete F-18 españoles desplegados en Rumanía despegaron desde la base aérea Mihail Kogălniceanu. Su misión era vigilar el espacio aéreo y seguir de cerca la evolución de los objetos detectados por los radares. La operación se mantuvo activa durante aproximadamente una hora. Finalmente, a las 5:44 horas, las autoridades dieron por terminada la alerta.
La información disponible sobre el recorrido de los drones no es del todo coincidente. En una primera comunicación, las autoridades rumanas aseguraron que no se había producido ninguna entrada en su espacio aéreo. Una información posterior, sin embargo, apuntaba que un aparato habría volado durante unos cuatro minutos sobre territorio rumano antes de caer cerca de Solca, en el condado de Suceava. No se registraron víctimas ni daños materiales.
Los equipos de emergencia se desplazaron hasta el punto del impacto, aseguraron la zona y localizaron un dron de pequeñas dimensiones. Tampoco se declaró ningún incendio.
Una noche que ya había comenzado con maniobras
Pocas horas antes de la alerta real, los pilotos españoles ya habían estado volando sobre Rumanía. Dos F-18 habían participado en un ejercicio de entrenamiento nocturno de unas dos horas para practicar maniobras de vigilancia y disuasión. Después de aterrizar, las tripulaciones regresaron a la base. Poco después, las alarmas volvieron a sonar, esta vez por una situación real, y dos cazas tuvieron que volver a salir.
Siete F-18 y cerca de 200 militares españoles
España mantiene desplegado en Rumanía un contingente de cerca de 200 militares del Ejército del Aire y del Espacio. La misión empezó a mediados de julio y forma parte del dispositivo de Policía Aérea Reforzada de la OTAN. El principal refuerzo español son siete F-18M del Ala 12, que operan desde la base Mihail Kogălniceanu, muy cerca del mar Negro. Durante los primeros meses del despliegue también ha participado un avión A400M del Ala 31.
Además, está prevista la incorporación de tres helicópteros NH-90 del Ala 48, que se encargarán de tareas relacionadas con la detección y respuesta ante sistemas aéreos no tripulados. Las alertas se han repetido durante las últimas semanas. A lo largo de agosto, los militares españoles afrontaron 15 activaciones reales, conocidas como "Alpha Scramble". La de esta madrugada es la cuarta registrada durante el mes de septiembre.
