El gobernador de Tennessee, Bill Lee, ha suspendido temporalmente todas las ejecuciones previstas en el estado durante el 2026 tras el fracaso de la ejecución de Christa Pike, que el miércoles sobrevivió después de recibir dos dosis de pentobarbital, el fármaco utilizado en las inyecciones letales.
Lee ha ordenado una investigación "exhaustiva" sobre lo ocurrido y ha justificado la decisión señalando que el Estado tiene la responsabilidad de ejecutar las sentencias de muerte de manera legal, constitucional y efectiva. La medida afecta, de momento, a las ejecuciones que Tennessee tenía programadas para el resto del año. Según el Death Penalty Information Center, la próxima ejecución prevista en el estado era la de Gary Wayne Sutton, fijada para el 3 de diciembre. Con la suspensión anunciada por el gobernador, sin embargo, esta ejecución queda temporalmente parada.
Pike pone en el foco el protocolo de ejecuciones
El caso de Pike ha puesto bajo los focos el protocolo de ejecuciones de Tennessee. La mujer, condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, habría recibido dos dosis de pentobarbital el miércoles. A pesar de ello, no ha muerto. Los testigos presentes en la prisión han explicado que todavía se podía oír su respiración casi una hora después de la administración de las inyecciones. Pike ha sido trasladada posteriormente para recibir atención médica. Sus abogados han afirmado que desconocían su estado de salud después del intento de ejecución.
El episodio se produjo después de una jornada marcada también por la batalla judicial sobre su ejecución. Un tribunal federal de apelaciones había ordenado inicialmente suspenderla pocas horas antes de la hora prevista, pero el Tribunal Supremo de los Estados Unidos anuló posteriormente esta suspensión y permitió que Tennessee continuara con la ejecución.
Pike, que ha pasado casi tres décadas en el corredor de la muerte, tenía que convertirse en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años. Su ejecución, sin embargo, se ha acabado convirtiendo en un episodio sin precedentes por su supervivencia después de recibir los fármacos letales.
¿Qué pasará ahora?
Ahora, la atención se centra en la investigación ordenada por el gobernador y en las conclusiones que puedan salir de ella. El anuncio de Lee no elimina la pena de muerte en Tennessee ni modifica las condenas existentes, sino que paraliza temporalmente las ejecuciones previstas durante este año.
El caso de Pike llega, además, después de otro fracaso en la aplicación de la pena capital en Tennessee. En mayo, la ejecución de Tony Carruthers también fue interrumpida después de que los funcionarios no consiguieran durante más de una hora establecer una vía intravenosa para administrarle el pentobarbital. Los dos episodios han situado el funcionamiento del sistema de ejecuciones de Tennessee bajo un escrutinio renovado. La investigación sobre el caso Pike deberá determinar qué falló el miércoles y si es necesario introducir cambios antes de que el estado reanude las ejecuciones.
