Suiza está perdiendo sus glaciares a una velocidad que sorprende incluso a los científicos que los estudian. El país ha perdido el 19,4% del volumen de hielo glacial desde 2021 y solo durante los primeros ocho meses de 2026 los glaciares se redujeron un 5,5%. La cifra queda muy cerca del récord registrado en 2022 y dibuja una transformación acelerada del paisaje alpino.
Los datos provienen del informe anual de la red suiza de monitoreo de glaciares (GLAMOS) y de la Comisión Suiza de Observación de la Criosfera. Los investigadores atribuyen la pérdida de este año a la combinación de un invierno con poca nieve y un verano marcado por episodios de calor extremo. El espesor medio de los glaciares monitoreados ha disminuido entre 2,5 y 4 metros durante 2026.
Pero el cambio no consiste solo en una retirada progresiva del hielo. Los científicos observan cada vez más glaciares que se deshacen también desde el interior. El agua de deshielo circula por debajo del hielo y excava cavidades que pueden acabar provocando el hundimiento de grandes bloques. Matthias Huss, glaciólogo de la ETH de Zúrich y principal autor del informe, explica que los investigadores encuentran enormes huecos dentro de los glaciares, como si fueran un queso, con techos que se acaban desmoronando.
El paisaje de hielo, desaparece
El resultado es visible sobre el terreno. Huss, según destaca The Guardian, ha visitado recientemente zonas donde, hace solo unos años, había grandes masas de hielo y que ahora se han convertido en paisajes rocosos. En algunos de estos lugares solo quedan bloques aislados de hielo antiguo que continúan fundiéndose sobre las rocas.
Uno de los casos más extremos es el del glaciar Griess, conocido también como Plattalvafirn. En solo dos décadas ha perdido el 99% de su superficie. El mismo científico había trabajado con los datos de este glaciar cuando era doctorando, en una época en que su retroceso todavía se consideraba relativamente normal. Ahora, según Huss, las tasas de fusión han experimentado una “explosión” y los glaciares están literalmente desintegrándose.
En 2026, además, el deshielo ha coincidido con unas condiciones meteorológicas especialmente extremas. El análisis de MeteoSwiss señala que el período de abril a septiembre ha sido el más cálido y seco desde que comenzaron los registros en 1864. Suiza ya acumula un calentamiento claro a largo plazo: la temperatura media del país ha aumentado aproximadamente 2,9 °C respecto del período preindustrial.
Aunque este año la pérdida de hielo no ha superado el récord de 2022 —entre otros factores, porque había algo más de nieve al final del invierno y menos polvo sahariano depositado sobre el hielo—, los científicos alertan de una tendencia mucho más profunda. Los glaciares que durante generaciones han formado parte del paisaje alpino están cambiando rápidamente y, en algunos casos, desapareciendo ante los ojos de los investigadores.
