Rusia y Ucrania han anunciado este jueves que han completado las operaciones de desminado de los accesos a Oleshki, una localidad del sur de Ucrania bajo control ruso, lo que permitirá iniciar una operación de ayuda humanitaria después de semanas de negociaciones. El acuerdo prevé la evacuación de civiles que quieran abandonar la zona y la entrega de suministros básicos, especialmente alimentos y medicamentos, en una población que sufre una grave situación de emergencia.
La localidad, situada al otro lado del río Dniéper respecto a Jersón, bajo control ucraniano, fue ocupada por las fuerzas rusas poco después del inicio de la invasión a gran escala ordenada por Vladímir Putin en febrero de 2022. Desde entonces, la población ha quedado atrapada en un territorio marcado por los combates y las dificultades de acceso a los servicios esenciales.
Tareas de desminado
Según los comunicados difundidos por Moscú y Kyiv, las tareas de desminado de las rutas necesarias para la misión humanitaria ya han finalizado y el convoy está preparado para salir. El primer destino será el hospital local, donde se prevé hacer llegar material de asistencia. Posteriormente, se distribuirán paquetes de ayuda entre los residentes. Las personas que quieran abandonar Oleshki podrán hacerlo durante una franja horaria determinada, todavía no concretada públicamente en la información facilitada.
Uno de los elementos más destacados de la operación es el papel atribuido a la primera dama de los Estados Unidos, Melania Trump, en las gestiones para conseguir el alto el fuego. Tanto Rusia como Ucrania han reconocido su implicación en las negociaciones que han hecho posible esta pausa en los combates, limitada exclusivamente alrededor de Oleshki.
El responsable ucraniano de Derechos Humanos, Dmytro Lubinets, ha expresado el agradecimiento especial de Kyiv a Melania Trump por su dedicación personal a la misión humanitaria y a la asistencia a los civiles de la localidad. El reconocimiento por parte de ambos bandos es especialmente significativo en un conflicto en el que los contactos entre Moscú y Kyiv continúan siendo extremadamente difíciles.
La tregua durará hasta el domingo
La tregua entró en vigor el martes y, según han informado las dos partes, hasta este jueves no se había registrado ninguna violación del alto el fuego en la zona. La pausa en las hostilidades está previsto que se alargue hasta el domingo. Se trata, sin embargo, de un acuerdo estrictamente localizado que no implica ningún avance hacia un alto el fuego general entre Rusia y Ucrania.
De hecho, las esperanzas de que esta iniciativa pueda abrir la puerta a una ampliación de las operaciones humanitarias se han visto enturbiadas por los nuevos ataques rusos contra ciudades ucranianas. Este mismo jueves, un bombardeo contra la estación ferroviaria principal de Dnipró, en el sureste del país, ha causado al menos 14 muertos.
A horrific Russian strike on the railway station in Dnipro. The Russians launched a drone attack on a platform where an ordinary commuter train and a scheduled passenger train were standing. Unfortunately, 13 people have been confirmed killed as of now. My condolences to their families and loved ones. Ten more people were injured. All necessary emergency services are working at the scene. Just how many terrorist strikes has Russia carried out against our people since sanctions were lifted on certain Russian oligarchs and the Russian energy sector, rather than de-escalating? This is precisely why Ukraine has always said that just and decisive action by America and Europe is needed in response to Russian escalation – sanctions against Moscow and its war machine must not be eased for as long as this Russian war continues. It is time for new, stronger sanctions steps by the EU, the United States, and the G7. I thank everyone who is ready to help in this way.
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) October 29, 2026
El episodio evidencia el contraste entre la posibilidad de alcanzar acuerdos humanitarios puntuales y la continuidad de la violencia en otros puntos del territorio ucraniano. Mientras Oleshki se prepara para recibir ayuda y facilitar la salida de sus habitantes, la guerra continúa sin indicios de una desescalada general.